<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>War on Drugs &#187; marihuana</title>
	<atom:link href="http://www.wond.info/etiqueta/marihuana/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.wond.info</link>
	<description>El fracaso de la guerra contra las drogas</description>
	<lastBuildDate>Tue, 22 Jun 2010 13:25:05 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>Cocaína y heroína en los cielos de Barcelona y Madrid</title>
		<link>http://www.wond.info/archivo/433/cocaina-y-heroina-en-los-cielos-de-barcelona-y-madrid/</link>
		<comments>http://www.wond.info/archivo/433/cocaina-y-heroina-en-los-cielos-de-barcelona-y-madrid/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 12 May 2009 22:58:35 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rob</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[anfetaminas]]></category>
		<category><![CDATA[cocaína]]></category>
		<category><![CDATA[espana]]></category>
		<category><![CDATA[heroína]]></category>
		<category><![CDATA[lsd]]></category>
		<category><![CDATA[marihuana]]></category>
		<category><![CDATA[opio]]></category>
		<category><![CDATA[prensa]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.wond.info/?p=433</guid>
		<description><![CDATA[El estudio, que se publica esta semana en la revista Analytical Chemistry, se ha llevado a cabo mediante la instalación de unos filtros de microfibras de cuarzo que recogieron las partículas suspendidas en el aire.


Gracias a un nuevo método que permite detectar drogas en el aire desarrollado por un equipo de investigadores del Consejo Superior [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3>El estudio, que se publica esta semana en la <a href="http://www.wond.info/go.php?http://pubs.acs.org/journal/ancham" title="(97 hits)">revista Analytical Chemistry</a>, se ha llevado a cabo mediante la instalación de unos filtros de microfibras de cuarzo que recogieron las partículas suspendidas en el aire.</h3>
<p style="text-align: center;"><strong><img class="aligncenter size-full wp-image-436" style="border: 1px solid black;" title="Ciudad de Barcelona" src="http://www.wond.info/wp-content/uploads/2009/05/barcelona_6.jpg" alt="Ciudad de Barcelona" width="493" height="264" /><br />
</strong></p>
<p>Gracias a un nuevo método que permite detectar drogas en el aire desarrollado por un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (<a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.csic.es/" title="(110 hits)">CSIC</a>), del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (<a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.ciemat.es/" title="(101 hits)">Ciemat</a>) y el Instituto Catalán para la Investigación del Agua (<a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.icra.cat/" title="(110 hits)">ICRA</a>) podemos saber que <strong>por el aire de Madrid y Barcelona pululan moléculas de cocaína</strong>. Según sus desarrolladores, el sistema puede constituir una herramienta para conocer la evolución del consumo de drogas en la población de forma rápida y anónima, mediante las muestras recogidas por las redes de calidad del aire.</p>
<p>Los resultados no pueden ser representativos como ellos mismos reconocen y avisan pues las muestras analizadas sólo lo eran de zonas muy concretas donde era de esperar un consumo mayor. Dentro de ese contexto, el equipo ha analizado hasta 17 compuestos pertenecientes a cinco clases de drogas (cocaína, anfetaminas, <a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.wond.info/archivo/305/el-opio-crea-un-narcoestado-afganistan/" title="(196 hits)">opiáceos</a>, cannabinoides y <a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.wond.info/archivo/93/eficacia-terapeutica-de-las-drogas-alucinogenas/" title="(155 hits)">ácido lisérgico</a>) en diversas muestras de aire recogidas en dos estaciones de calidad del aire en Barcelona y Madrid y en todas se hallaron niveles de cocaína (el más alto, en concentraciones de 29 a 850 <a href="#pico">picogramos</a> por metro cúbico de aire) y de un cannabinoide, el tetrahidrocanabinol (<a title="Web amiga y de interés activista cannábico (114 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.liberadamaria.org">marihuana</a>). Otro dato interesante es que también se ha hallado heroína con niveles de hasta 143 picogramos por metro cúbico en las muestras de Madrid, pero no en las de Barcelona. Hay que decir que es lógico que  las muestras, recogidas durante varios días, revelan mayor concentración de los compuestos durante los fines de semana, lo que sugiere un incremento en el consumo durante ese periodo de tiempo.</p>
<p>Podemos <a href="http://www.wond.info/go.php?http://es.noticias.yahoo.com/9/20090513/tsc-un-estudio-detecta-que-el-aire-de-ba-1c5b110.html" title="(107 hits)">leer algo más</a> en la prensa.</p>
<h5><em><strong><a name="pico">Nota:</a></strong></em> Un picogramo es la billonésima parte de un gramo.  Los niveles medidos no suponen ningún peligro para la salud humana. Fuente CSIC.</h5></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.wond.info/archivo/433/cocaina-y-heroina-en-los-cielos-de-barcelona-y-madrid/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Cuatro TV, la desinformación por bandera</title>
		<link>http://www.wond.info/archivo/406/cuatro-tv-la-desinformacion-por-bandera/</link>
		<comments>http://www.wond.info/archivo/406/cuatro-tv-la-desinformacion-por-bandera/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Mar 2009 09:27:51 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rob</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[alcohol]]></category>
		<category><![CDATA[desinformación]]></category>
		<category><![CDATA[marihuana]]></category>
		<category><![CDATA[prensa]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[tv]]></category>
		<category><![CDATA[vídeos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.wond.info/?p=406</guid>
		<description><![CDATA[La cadena de televisión Cuatro se ha lucido con esta bazofia de “21 días fumando porros” realizado para la cadena por la  Samanta Villar.
Lo que más asusta con este tipo de programas panfletarios es que se esté preparando las justificaciones por parte del Partido Socialista de España para aplicar nuevas medidas contra el cánnabis y sus [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.wond.info/wp-content/uploads/2009/04/samanta-villar-mentirosa-manipuladora.bmp" title="(145 hits)"><img class="size-full wp-image-407 alignleft" style="margin-left: 10px; margin-right: 10px; border: black 1px solid;" title="samanta-villar-mentirosa-manipuladora" src="http://www.wond.info/wp-content/uploads/2009/04/samanta-villar-mentirosa-manipuladora.bmp" alt="samanta-villar-mentirosa-manipuladora" width="242" height="185" /></a>La cadena de televisión <a title="Peligro, esta cadena de tv, manipula burdamente la información (44 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://blog.cuatro.com/prensa/2009/03/21-d%C3%ADas-bate-un-nuevo-r%C3%A9cord-183-y-noticias-cuatro-1-concluye-su-mejor-semana-107.html">Cuatro</a> se ha lucido con esta bazofia de <a href="http://www.wond.info/go.php?http://blog.cuatro.com/21_dias/2009/03/efectos-consumo-cannabis.html" title="(238 hits)">“21 días fumando porros”</a> realizado para la cadena por la  <a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.cuatro.com/21-dias/samanta-villar" title="(150 hits)">Samanta Villar</a>.</p>
<p>Lo que más asusta con este tipo de programas panfletarios es que se esté preparando las justificaciones por parte del Partido Socialista de España para aplicar nuevas medidas contra el cánnabis y sus consumidores siendo el programa de <a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.cuatro.com/21-dias/" title="(114 hits)">Cuatro TV 21 días una piedra más en esta campaña prohibicionista</a> de acoso y derribo. Este programa me pareció patético, reaccionario, retrogado, sensacionalista, desenfocado, amarillista, absurdo, ridiculo… y un sinfin de adjetivos más que nos ahorraremos de verter.</p>
<p>Tendriamos que pensar mal (y seguramente acertaremos pues la prensa esta ahí para corroborar esta impresión particular) y vislumbrar que detrás de este programa y otros medios afines al socialismo capitalista existe una verdadera campaña para endurecer si cabe aun más las penas y los decomisos (por ejemplo utilizar el helicoptero en Navarra para detectar cultivos, o intentar endorsarle a un consumidor cannabicultor delito de cárcel totalmente surrealista por dos macetas de marihuana). La manipulación informativa de este programa es más que evidente (21 dias), el tufo reaccionario del nuevo socialismo es desesperante.</p>
<p>Esta cadena, esta señorita (por decir algo) se han mofado de la audiencia y de aquellos a quiénes entrevistaron y utilizaron (en el sentido más peyorativo de la palabra). Me gustaría saber mucho la opinión al respecto del Sr, Escohotado o de Fernanda.</p>
<p>Se han abierto en esta misma cadena una serie de <a href="http://www.wond.info/go.php?http://foros.cuatro.com/index.php?showtopic=113205" title="(171 hits)">foros de opinión</a> sobre este programa. Mencionar también que se comenta que el programa como apuntan en estos mismos foros de Cuatro, <a title="La mentira al descubierto (101 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://foros.cuatro.com/index.php?s=b1436c3c176988c37a62cc8b97d75426&amp;showtopic=115228&amp;view=findpost&amp;p=2483099">NO ESTA HECHO EN 21 DIAS</a>, pues   parece ser que claramente no coinciden fechas de eventos que se mostraron en el programa. Mentirosos, manipuladores y desvergonzados. Desde <a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.wond.info" title="(146 hits)">War on Drugs info y viendo el cariz de guerra total a los consumidores y cultivadores </a> nos preguntamos que opinan de esto las asociaciones y si tienen pensado tomar medidas al respecto y por supuesto, como no, la de los <a title="Rosa Verdes Blog socialista y fumeta (136 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.rosasverdes.com">fumetas socialistas</a>.</p>
<p>A continuación os dejamos con el comunicado de Martín Barriuso que no tiene ningún deseperdicio.</p>
<p>Menos mal que nos queda internet.</p>
<blockquote><p><strong><em>Comunidado FAC (Federación de Asociaciones Cannábicas)</em></strong></p>
<p>Imaginemos que una “periodista” con ganas de trepar y pocos escrúpulos profesionales se dedicara durante tres semanas a meterse dosis masivas de alcohol en el cuerpo: Unas cuantas copas de orujo en el desayuno, unos chupitos de güisqui a media mañana, tres litros de Rioja en el aperitivo y así, exceso tras exceso, hasta el coma etílico. Imaginemos que, además, la autodenominada “periodista” insistiera en hacer su “trabajo” en plena melopea. El resultado, sin duda, sería lamentable. Si, para colmo de amarillismo, la susodicha intentara extraer profundas conclusiones acerca de los peligros de la bebida y se dedicara a dar cancha a ex-alcohólicos partidarios de implantar la Ley Seca como forma de hacer frente al consumo abusivo, está claro que nadie la tomaría en serio.</p>
<p>Pues bien, en el programa <a href="http://www.wond.info/go.php?http://blog.cuatro.com/21_dias/2009/03/efectos-consumo-cannabis.html" title="(238 hits)">“21 días fumando porros”</a>, emitido el pasado viernes 27 de marzo en Cuatro, Samanta Villar, la intrépida “periodista”, hace exactamente eso, solo que cambia el alcohol por el cannabis. De hecho, Villar se pega tales pasadas con los porros que sin duda habría muerto de sobredosis etílica si hubiera intentado hacer un programa parecido sobre la bebida. La pregunta que surge de inmediato es: ¿Se puede llamar periodismo a semejante ejercicio de irresponsablidad?</p>
<p>El programa de Cuatro fue una muestra clásica de manipulación y propaganda anti-drogas en el más rancio estilo. Se alteró el orden de los acontecimientos (el brutal colocón holandés, por ejemplo, se produjo varias semanas antes de rodar el resto) y se eliminaron varios días de material grabado (como la visita a la <a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.fac.cc/2008/11/maca-club-social-cannabico-en.html" title="(106 hits)">asociación MACA</a> de Barcelona) para que todo encajara en el guión preestablecido. Se suprimieron los mensajes políticos de las asociaciones cannábicas y se dio un peso exagerado a un pequeño grupo de ex-adictos que no representan ni de lejos la realidad de la mayoría de quienes fumamos porros.</p>
<p>Por otra parte, la aportación del programa al necesario debate social sobre el cannabis, sus beneficios y riesgos, y su situación legal es, sencillamente, prescindible. ¿Que el cannabis no es inocuo? Ya lo sabíamos. ¿Que los excesos son malos? Vaya novedad. ¿Que hay gente que haría mejor en no probar los porros en su vida? Es lo que llevamos diciendo toda la vida. ¿Y para eso tanto ruido? ¿Eso es todo lo que Cuatro es capaz de aportar a un debate tan serio?</p>
<p>Por fortuna, no todos los que usamos el cannabis cometemos los estúpidos excesos de la periodista de Cuatro. La inmensa mayoría de personas usuarias de la planta somos gente normal y no tenemos graves problemas debidos a nuestro consumo. Pero, sobre todo, solemos ser gente responsable que afronta las consecuencias de lo que hace. En cambio, la penosa imagen final de Samanta Villar, jurando que, tras el brutal atracón de cannabis que se acababa de pegar, nunca más volvería a fumar un porro, evoca sin remedio al típico idiota que, tras desoír los consejos de todo el mundo y emborracharse hasta las patas, asegura por la mañana, en plena resaca, que nunca volverá a beber. Por suerte, todo el mundo conoce el escaso valor que tienen las reflexiones de un idiota resacoso.</p>
<p>Las actuales políticas de drogas son un desastre que causa más daños que las propias drogas, como acaba de reconocer la <a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20090310/53657352920/la-ue-constata-el-fracaso-de-las-politicas-represoras-contra-la-droga.html" title="(52 hits)">Comisión Europea</a> en un reciente informe. La vigente regulación legal sobre el cannabis, además de alimentar un inmenso mercado negro de naturaleza mafiosa y de deteriorar la calidad de producto, coarta la libertad de millones de adultos y dificulta el acceso a los enfermos que podrían beneficiarse de sus propiedades medicinales, sin conseguir impedir a cambio el acceso de los adolescentes a la sustancia. La reforma de ese marco legal es una cuestión de gran calado social y debe abordarse con seriedad, basándose en datos sociológicos y científicos, no en los prejuicios y experiencias de unos cuantos profesionales del engaño y la telebasura.</p>
<p style="TEXT-ALIGN: right"><strong><em>D. Martín Barriuso.<br />
Presidente de la FAC</em></strong></p>
</blockquote>
<p>Podemos ver por completo el programa en esta lista de reproducción que hemos creado y extraida de youtube.</p>
<p style="TEXT-ALIGN: center"><object width="459" height="317" data="http://www.youtube.com/v/YrJg73kDN5E&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;color1=0x006699&amp;color2=0x54abd6" type="application/x-shockwave-flash"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/YrJg73kDN5E&amp;hl=es&amp;fs=1&amp;color1=0x006699&amp;color2=0x54abd6" /><param name="allowfullscreen" value="true" /></object>
</p>
<p style="TEXT-ALIGN: center">]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.wond.info/archivo/406/cuatro-tv-la-desinformacion-por-bandera/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Audios para compartir en radialistas.net, la radio independiente</title>
		<link>http://www.wond.info/archivo/309/audios-para-compartir-en-radialistasnet-la-radio-independiente/</link>
		<comments>http://www.wond.info/archivo/309/audios-para-compartir-en-radialistasnet-la-radio-independiente/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 23 Mar 2009 23:42:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rob</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[cocaína]]></category>
		<category><![CDATA[eeuu]]></category>
		<category><![CDATA[gcd]]></category>
		<category><![CDATA[marihuana]]></category>
		<category><![CDATA[narcoestado]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.wond.info/?p=309</guid>
		<description><![CDATA[
La Asociación RADIALISTAS APASIONADAS Y APASIONADOS es una ONG sin fines de lucro con sede en Quito, Ecuador,  son independientes, no se deben a ninguna autoridad política, religiosa ni militar. Su misión es contribuir a la democratización de las comunicaciones, especialmente de la radio, desde las perspectivas de género y ciudadanía. Son un centro de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="aligncenter size-full wp-image-398" title="radialistas1237849802371" src="http://www.wond.info/wp-content/uploads/2009/03/radialistas1237849802371.png" alt="radialistas1237849802371" width="494" height="128" /></p>
<p>La Asociación RADIALISTAS APASIONADAS Y APASIONADOS es una <acronym title="Organización No Gubernamental">ONG</acronym> sin fines de lucro con sede en Quito, Ecuador,  son independientes, no se deben a ninguna autoridad política, religiosa ni militar. Su misión es contribuir a la democratización de las comunicaciones, especialmente de la radio, desde las perspectivas de género y ciudadanía. Son un centro de producción al servicio de radialistas de todos los continentes, priorizando América Latina y el Caribe, trabajando solidaria y complementariamente con las redes de comunicación ya existentes.</p>
<p>La Asociación se dirige a todos los radialistas, mujeres y hombres, comunicadoras y periodistas, que trabajan en emisoras privadas y públicas, educativas y comunitarias, universitarias y populares, religiosas y laicas, sindicales e indígenas, así como a centros de producción radiofónica e instituciones de comunicación social que contribuyen, cada una según su perfil, a la construcción de los valores ciudadanos.</p>
<p>A través del correo electrónico y la web, intercambian, diaria y gratuitamente, producciones de radio en audio y texto. Programas sobre género, ecología, Derechos Humanos, cultura, vida de mujeres, armonía vital, sexualidad y capacitación radiofónica</p>
<p>Sus intenciones finales son:</p>
<ul>
<li> Favorecer las relaciones equitatrivas de género a través de la comunicación</li>
<li>Estimular la diversidad cultural a través de la producción radiofónica local</li>
<li>Promover el desarrollo sostenible mediante actividades relacionadas con la radiodifusión</li>
<li>Incorporar las nuevas tecnologías al quehacer radiofónico.</li>
<li>Consolidar una red interactiva entre radialistas que creen en un mundo más equilibrado y más feliz.</li>
</ul>
<h3>Tema Drogas</h3>
<p><a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.radialistas.net/temas.php?id=513" title="(129 hits)">Radialistas.net/Drogas</a></p>
<p><span style="color: #808080;"><span class="TITCLIPS">EL CÁRTEL GRINGO</span><br />
<span class="texto-noti">Un misterio que explica por qué no se resuelve el problema de las drogas.</span></span></p>
<p><span style="color: #808080;"> <span class="TITCLIPS">EL ORO BLANCO</span><br />
<span class="texto-noti">¡400 mil millones de dólares!&#8230; Un dinero sucio que se lava en los bancos norteamericanos. </span></span></p>
<p><span style="color: #808080;"><span class="TITCLIPS">UN NEGOCIO VERDE DE CINCO PUNTAS</span><br />
<span class="texto-noti">¿Sabe usted cuál es el mayor productor de marihuana del mundo?</span></span></p>
<table style="height: 107px;" border="0" width="495" align="center">
<tbody>
<tr>
<td style="text-align: center;"><object width="200" height="18" data="http://www.radialistas.net/mediaplayer.swf" type="application/x-shockwave-flash"><param name="flashvars" value="&amp;file=http://www.radialistas.net/audios/AUDIO-1500282.mp3&amp;height=18&amp;width=200&amp;frontcolor=0x667d09&amp;backcolor=0xf0f5da&amp;lightcolor=0x636363&amp;type=mp3" /><param name="src" value="http://www.radialistas.net/mediaplayer.swf" /><param name="allowfullscreen" value="true" /></object><br />
EL CARTEL GRINGO (1)</td>
<td style="text-align: center;"><object width="200" height="18" data="http://www.radialistas.net/mediaplayer.swf" type="application/x-shockwave-flash"><param name="flashvars" value="&amp;file=http://www.radialistas.net/audios/AUDIO-1500283.mp3&amp;height=18&amp;width=200&amp;frontcolor=0x667d09&amp;backcolor=0xf0f5da&amp;lightcolor=0x636363&amp;type=mp3" /><param name="src" value="http://www.radialistas.net/mediaplayer.swf" /><param name="allowfullscreen" value="true" /></object><br />
<span style="font-family: Arial,Helvetica,sans-serif; color: #000000;"> EL CARTEL GRINGO (2)</span></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;"></td>
<td style="text-align: center;"></td>
</tr>
<tr>
<td style="text-align: center;"><object width="200" height="18" data="http://www.radialistas.net/mediaplayer.swf" type="application/x-shockwave-flash"><param name="flashvars" value="&amp;file=http://www.radialistas.net/audios/AUDIO-1500359.mp3&amp;height=18&amp;width=200&amp;frontcolor=0x667d09&amp;backcolor=0xf0f5da&amp;lightcolor=0x636363&amp;type=mp3" /><param name="src" value="http://www.radialistas.net/mediaplayer.swf" /><param name="allowfullscreen" value="true" /></object><br />
EL ORO BLANCO</td>
<td style="text-align: center;"><object width="200" height="18" data="http://www.radialistas.net/mediaplayer.swf" type="application/x-shockwave-flash"><param name="flashvars" value="&amp;file=http://www.radialistas.net/audios/AUDIO-1100057.mp3&amp;height=18&amp;width=200&amp;frontcolor=0x667d09&amp;backcolor=0xf0f5da&amp;lightcolor=0x636363&amp;type=mp3" /><param name="src" value="http://www.radialistas.net/mediaplayer.swf" /><param name="allowfullscreen" value="true" /></object><br />
NEGOCIO VERDE DE 5 PUNTAS</td>
</tr>
</tbody>
</table>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.wond.info/archivo/309/audios-para-compartir-en-radialistasnet-la-radio-independiente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>3</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Ungass on drugs</title>
		<link>http://www.wond.info/archivo/289/ungass-on-drugs/</link>
		<comments>http://www.wond.info/archivo/289/ungass-on-drugs/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 08 Feb 2009 10:14:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rob</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[coca]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[gcd]]></category>
		<category><![CDATA[legalización]]></category>
		<category><![CDATA[leyes]]></category>
		<category><![CDATA[marihuana]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[normalización]]></category>
		<category><![CDATA[ong]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>
		<category><![CDATA[salud]]></category>
		<category><![CDATA[ungass]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.wond.info/?p=289</guid>
		<description><![CDATA[









El período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS) sobre el problema mundial de las drogas tuvo lugar hace más de diez años en Nueva York, entre el 8 y el 10 de junio de 1998.
Ungass 1998
Fue un acontecimiento tremendamente decepcionante, ya las actuales políticas represivas en materia de drogas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<table style="height: 96px;" border="0" width="147" align="left">
<tbody>
<tr>
<td><img class="alignleft size-full wp-image-290" title="cocaklein" src="http://wond.info/wp-content/uploads/2009/02/cocaklein.jpg" alt="cocaklein" hspace="10" width="130" height="40" /></td>
</tr>
<tr>
<td><img class="alignleft size-full wp-image-290" title="cocaklein" src="http://wond.info/wp-content/uploads/2009/02/hojadecoca.jpg" alt="hojacoca" hspace="10" width="130" height="40" /></td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p>El período extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS) sobre el problema mundial de las drogas tuvo lugar hace más de diez años en Nueva York, entre el 8 y el 10 de junio de 1998.</p>
<h4>Ungass 1998</h4>
<p>Fue un acontecimiento tremendamente decepcionante, ya las actuales políticas represivas en materia de drogas no se sometieron a ningún tipo de valoración. En su lugar, como anotaba un editorial de <em>The New York Times</em>, el encuentro se dedicó a &#8220;<em>reciclar compromisos poco realistas</em>&#8220;. En un principio, fue México el país que propuso la convocatoria de una UNGASS sobre drogas, con el objetivo de generar, diez años después de la adopción de la Convención de Viena, un momento de reflexión global. La Convención de Viena había establecido obligaciones más severas para penalizar todos los aspectos del cultivo, la producción, la distribución y la posesión de drogas ilícitas que las dos convenciones precedentes, la de 1961 y la de 1971.</p>
<ul>
<li>Para un detallado artículo sobre la historia y el desarrollo de la UNGASS de 1998, véase: <a title="la historia y el dessarollo de la UNGASS de 1998 (33 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.ungassondrugs.org/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=59&amp;Itemid=82">UNGASS: la historia no escrita</a></li>
<li><a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.un.org/ga/20special/" target="_blank" title="(56 hits)">Página oficial del período extraordinario de sesiones</a> (en inglés)</li>
<li><a title="resoluciones UNGASS (46 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.tni.org/detail_page.phtml?act_id=17993" target="_blank">Resoluciones aprobadas durante la UNGASS 1998</a></li>
</ul>
<h4>Revisión de diez años</h4>
<p>El año pasado (entre el 10 y el 14 de marzo de 2008) se celebró un debate temático<strong> </strong>de dos días durante el 51º período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes (CND) para discutir el proceso de evaluación de la aplicación de la declaración política y los planes de acción adoptados en el período extraordinario de sesiones de la<strong> Asamblea General (UNGASS) de 1998</strong>. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (<acronym title="Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito">ONUDD</acronym>) preparó un informe de revisión de la UNGASS. Posteriormente, se inició un ‘<em>período de reflexión global</em>’ que culminará este 2009 con un segmento ministerial en la Comisión de Estupefacientes. ¿Se deben aclarar aún algunos aspectos en cuanto al procedimiento? ¿Con qué espacio contará la sociedad civil para participar en las diversas etapas del proceso? ¿Qué tipo de mejoras en el funcionamiento del sistema de fiscalización de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym><strong> </strong>se podrían esperar o perseguir?</p>
<p>Después de diez años, para este año 2009 durante los días 11 y 12 de marzo, el Segmento de Alto Nivel de la Comisión de Estupefacientes los dedicará de nuevo a una evaluación de la implementación de la declaración política y planes de acción de la <strong>Sesión Especial de la Asamblea General de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> (UNGASS) 1998</strong>. La evaluación servirá para determinar la política internacional de drogas para la próxima década. ¿Cuáles serán los temas clave sobre la mesa? ¿Qué clase de avances podemos esperar en el funcionamiento del sistema de fiscalización de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym>? ¿Se necesita reformar las convenciones de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym>?</p>
<h4>Control de Drogas</h4>
<p>Los puntos débiles del sistema de fiscalización de estupefacientes de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym><strong> </strong>se han señalado en numerosas ocasiones; problemas relacionados con el funcionamiento de organismos clave como la <acronym title="Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito">ONUDD</acronym>, la JIFE y la Comisión de Estupefacientes; con su interacción con el resto del sistema (<acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym>, ONUSIDA, PNUD, etc.) y con el carácter obsoleto de numerosas disposiciones de los tratados. ¿Qué iniciativas se han tomado hasta la fecha para conseguir una reforma más estructural? ¿Hay mecanismos de evaluación capaces de poner sobre la mesa las necesidades de reforma? ¿Cómo se podría fortalecer el papel de la <acronym title="Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito">ONUDD</acronym> –un papel neutral y basado en las pruebas científicas– como centro especializado? ¿Cómo se pueden relacionar estos problemas con el llamamiento de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> a una mayor ‘coherencia del sistema’?</p>
<h4>¿Qué es UNGASS?</h4>
<p>El <acronym title="Trans National Institute">TNI</acronym> trabaja sobre políticas internacionales de drogas desde 1998, año en que tuvo lugar la Sesión Especial de la Asamblea General de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> (UNGASS) sobre drogas. Este nuevo informe resume las lecciones aprendidas durante diez años y defiende un modelo de fiscalización basado en el respeto de los derechos humanos: el derecho de los ciudadanos atrapados en la economía ilícita a llevar una vida digna, la despenalización del consumo de drogas y el fomento de enfoques de reducción del daño cuando demuestran salvar vidas.</p>
<p>Descargar  <a title="10 años del programa Drogas y Democracia del TNI (1998-2008) (44 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.tni.org/reports/drugs/10anos.pdf" target="_blank">10 años del programa Drogas y Democracia del <acronym title="Trans National Institute">TNI</acronym> (1998-2008)</a> (<acronym title="Portable Document Format">PDF</acronym>)</p>
<p>En <a title="Visitar Ungass on drugs (30 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.ungassondrugs.org/index.php?option=com_content&amp;task=blogcategory&amp;id=50&amp;Itemid=82">Ungass On Drugs</a> ofrecen un seguimiento de todo el proceso así como una crucial información de fondo.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.wond.info/archivo/289/ungass-on-drugs/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La agenda política sobre drogas de Obama</title>
		<link>http://www.wond.info/archivo/282/la-agenda-politica-sobre-drogas-de-obama/</link>
		<comments>http://www.wond.info/archivo/282/la-agenda-politica-sobre-drogas-de-obama/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 01 Feb 2009 17:07:58 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rob</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[dea]]></category>
		<category><![CDATA[eeuu]]></category>
		<category><![CDATA[marihuana]]></category>
		<category><![CDATA[obama]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>
		<category><![CDATA[vih]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.wond.info/?p=282</guid>
		<description><![CDATA[El gobierno Obama entrante ha publicado su agenda en línea en Whitehouse.gov, el sitio web de la Casa Blanca. Aunque ni las políticas de drogas ni la justicia penal merecieran una categoría propia en la agenda de Obama, varias de las categorías generales listadas sí contienen alusiones a las políticas para la droga y la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El gobierno Obama entrante ha publicado su agenda en línea en <a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.whitehouse.gov/" target="Visitar whitehouse.org" title="(33 hits)">Whitehouse.gov</a>, el sitio web de la Casa Blanca. Aunque ni las políticas de drogas ni la justicia penal merecieran una categoría propia en la agenda de Obama, varias de las categorías generales listadas sí contienen alusiones a las políticas para la droga y la delincuencia y proporcionan un fuerte indicio de las inclinaciones de la administración.<br />
<img src="http://stopthedrugwar.org/files/inauguration.jpg" alt="http://stopthedrugwar.org/files/inauguration.jpg" hspace="8" align="left" />Pero antes de tratar de lo que menciona la agenda, vale la pena observar lo que la agenda no menciona: la marihuana. No hay ni siquiera una palabra sobre la droga ilícita más consumida de <acronym title="Estados Unidos de América">EE.UU</acronym>. o los casi 900.000 arrestos al año generados por la prohibición de la marihuana. Pese a las promesas de campaña de Obama, tampoco se alude a la marihuana medicinal o terminar con las redadas de la DEA contra los proveedores en California – lo que no quiere decir necesariamente que vaya a desdecirse. Puede ser que la cuestión sea considerada demasiada marginal para que la incluyan en la agenda general de cambio nacional.</p>
<p>Como <a href="http://www.wond.info/go.php?http://stopthedrugwar.org/es/cronica/569/primera_redada_DEA_dispensario_marihuana_medicinal_obama" title="(113 hits)">sucedió la primera redada contra una clínica de marihuana medicinal durante el gobierno Obama</a> esta misma semana, los reformadores esperan con ansiedad que ello sea solamente la obra de remanentes de Bush y no una señal del futuro.Algunas posturas de Obama pueden agradar a los reformadores, pero otras los dejaran menos satisfechos. El gobierno Obama quiere reducir las inequidades en el sistema de justicia penal, pero también asume posturas totalmente convencionales en otras cuestiones de las políticas de drogas.</p>
<p>Pero que hablen por sí mismas. He aquí las secciones relevantes de la agenda Obama:</p>
<p>Debajo de Derechos Civiles:</p>
<ul>
<li>Terminar con el perfilamiento racial: El presidente Obama y el vicepresidente Biden prohibirán el perfilamiento racial de parte de agencias federales de la ley y proporcionarán los incentivos federales para que las policías estatal y municipal prohíban la práctica;</li>
<li>Reducir la reincidencia criminal al proporcionar apoyo al ex infractor: El presidente Obama y el vicepresidente Biden proporcionarán capacitación profesional y asesoramiento para la toxicomanía y la salud mental a ex infractores para que sean reinsertados con éxito en la sociedad. Obama y Biden también crearán un programa de incentivo al trabajo fuera de la prisión para mejorar los índices de empleo y retención del empleo entre ex infractores;</li>
<li>Eliminar las disparidades condenatorias: El presidente Obama y el vicepresidente Biden creen que la disparidad entre las penas para la cocaína en piedra y polvo está mal y que debería ser eliminada completamente;</li>
<li>Expandir la utilización de los juzgados de delitos de drogas: El presidente Obama y el vicepresidente Biden les darán a los infractores no violentos primerizos la oportunidad de cumplir su sentencia, según corresponda, en el tipo de programas de rehabilitación de la toxicomanía que haya demostrado funcionar mejor que una pena de prisión en cambiar su mala conducta;</li>
<li>Promover la prevención del sida: En el primer año de su presidencia, el presidente Obama desarrollará y empezará a implementar una estrategia nacional abarcadora para el VIH/Sida que incluya todas las agencias federales. La estrategia estará pensada para reducir los contagios por VIH, aumentar el acceso a los cuidados y reducir las disparidades sanitarias relacionadas con el VIH. El presidente apoyará abordajes de buen sentido, incluso una educación sexual adecuada a la edad que incluya informaciones sobre la anticoncepción, combatir el contagio en nuestra población carcelaria mediante la concienciación y anticoncepción y distribuir anticonceptivos a través de nuestro sistema de salud pública. El presidente Obama también ha estado dispuesto a hacer frente al estigma – vinculado con la homofobia con demasiada frecuencia – que sigue cercando el VIH/Sida.</li>
</ul>
<p>Debajo de Política Exterior:</p>
<ul>
<li>Afganistán: Obama y Biden volverán a concentrar los recursos estadounidenses en la amenaza más grande a nuestra seguridad – el resurgimiento de Al Qaida y del Talibán en Afganistán y Pakistán. Ellos aumentarán el número de nuestros efectivos en Afganistán, presionarán a nuestros aliados en la OTAN a que hagan lo mismo y dedicarán más recursos a la revitalización del desarrollo económico de Afganistán. Obama y Biden exigirán que el gobierno afgano haga más, incluso tomar medidas enérgicas contra la corrupción y el tráfico ilícito de opio.</li>
</ul>
<p>Debajo de Cuestiones del Campo:</p>
<ul>
<li>Combatir la metanfetamina: Continuar la lucha para librar nuestras comunidades de la metanfetamina y ofrecer apoyo para ayudar a los adictos a que se curen.</li>
</ul>
<p>Debajo de Cuestiones de la Ciudad:</p>
<ul>
<li>Apoyar la fuerza pública municipal: El presidente Obama y el vicepresidente Biden se comprometen a financiar totalmente el programa COPS para poner a 50.000 policías en la calle y ayudar a tratar de la brutalidad policíaca y de cuestiones de rendición de cuentas en las comunidades municipales. Obama y Biden también son a favor de labores para alentar a los jóvenes a ingresar a la profesión policíaca para que a nuestras comisarías municipales no les falte personal a causa de una escasez de postulantes aptos;</li>
<li>Reducir la reincidencia criminal al proporcionar apoyo al ex infractor: Estados Unidos hace frente a una crisis carcelaria y poscarcelaria en las comunidades urbanas. Obama y Biden crearán un programa de incentivo al trabajo fuera de la prisión en el marco de la exitosa Sociedad Asistencia al Trabajo y trabajarán para reformar los sistemas penitenciarios a fin de derribar las barreras para que ex infractores encuentren empleo.</li>
</ul>
<p>Leido en <a href="http://www.wond.info/go.php?http://stopthedrugwar.org/es/cronica/569/obama_agenda_politicas_drogas" title="(108 hits)">Stop The Drug War</a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.wond.info/archivo/282/la-agenda-politica-sobre-drogas-de-obama/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Nueva estrategia nacional sobre Drogas 2009/2016</title>
		<link>http://www.wond.info/archivo/257/nueva-estrategia-nacional-sobre-drogas-2009-2016/</link>
		<comments>http://www.wond.info/archivo/257/nueva-estrategia-nacional-sobre-drogas-2009-2016/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 27 Jan 2009 00:07:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rob</dc:creator>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
		<category><![CDATA[afganistán]]></category>
		<category><![CDATA[cocaína]]></category>
		<category><![CDATA[espana]]></category>
		<category><![CDATA[europa]]></category>
		<category><![CDATA[éxtasis]]></category>
		<category><![CDATA[heroína]]></category>
		<category><![CDATA[marihuana]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.wond.info/?p=257</guid>
		<description><![CDATA[Ayer día 23 El Gobierno aprobó en el Consejo de Ministros la Estrategia Nacional sobre Drogas 2009-2016 que marca las líneas maestras de las políticas sobre drogodependencias de los próximos ocho años. El ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, presentó más tarde ante la prensa
Entre sus objetivos, destacan la promoción de una conciencia social [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-258" title="Bernart Soria" src="http://wond.info/wp-content/uploads/2009/01/images.jpeg" border="1" alt="Bernart Soria" hspace="5" width="114" height="122" />Ayer día 23 El Gobierno aprobó en el Consejo de Ministros la Estrategia Nacional sobre Drogas 2009-2016 que marca las líneas maestras de las políticas sobre drogodependencias de los próximos ocho años. El ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, presentó más tarde ante la prensa</p>
<p>Entre sus objetivos, destacan la promoción de una conciencia social frente al consumo, implicando a toda la sociedad como parte activa a la hora de afrontar el problema, con actuaciones encaminadas a la reducción de la demanda y al control de la oferta, tanto de sustancias legales como ilegales, garantizando la igualdad efectiva de todos los ciudadanos en el acceso a los distintos programas y servicios que se desarrollen.</p>
<p>El documento presentado el mismo día por el ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, tras consensuarlo con todas las administraciones, sectores sociales y científicos implicados, certifica que &#8220;<em>el consumo de drogas es hoy muy diferente al de hace ocho años</em>&#8220;, cuando España aprobó su primera Estrategia 2000-2008. Periodo en el que los resultados han sido bastante nefastos y para muestra solo habría que ver los informes de este último lustro que la Odicina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (<acronym title="Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito">ONUDD</acronym>) ha emitido. El último <a class="external" title="Informe Anual 2008 (51 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.unodc.org/unodc/en/data-and-analysis/WDR-2008.html" target="_blank">informe anual 2008</a> sobre el consumo de drogas de este organismo se destaca el <a title="Diario Salud (85 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.diariosalud.net/content/view/11016/413/">aumento de drogas sintéticas</a> por encima de la cocaína y heroína que estaban las primeras en el listado (con permiso de la marihuana) y nos revela que España está a la cabeza, tanto en consumo cuanto en puerta de entrada para la posterior redistribución de la cocaína, cánnabis y heroína.</p>
<p><span>El informe anual del <a title="Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (44 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://europa.eu/scadplus/leg/es/cha/c11518.htm" target="_blank">Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías</a> (<acronym title="Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías">OEDT</acronym>) </span>alerta además a los Veintisiete países de la Unión del aumento del consumo de heroína,sin duda potenciado por el aumento del tráfico debido a la cosecha récord de opio en Afganistán.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.wond.info/archivo/257/nueva-estrategia-nacional-sobre-drogas-2009-2016/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>UNGASS: la historia no escrita</title>
		<link>http://www.wond.info/archivo/376/ungass-la-historia-no-escrita/</link>
		<comments>http://www.wond.info/archivo/376/ungass-la-historia-no-escrita/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 Jan 2009 08:24:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rob</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[alcohol]]></category>
		<category><![CDATA[coca]]></category>
		<category><![CDATA[cocaína]]></category>
		<category><![CDATA[derechos humanos]]></category>
		<category><![CDATA[economía]]></category>
		<category><![CDATA[éxtasis]]></category>
		<category><![CDATA[heroína]]></category>
		<category><![CDATA[jife]]></category>
		<category><![CDATA[leyes]]></category>
		<category><![CDATA[lsd]]></category>
		<category><![CDATA[marihuana]]></category>
		<category><![CDATA[oms]]></category>
		<category><![CDATA[onu]]></category>
		<category><![CDATA[opio]]></category>
		<category><![CDATA[pnufid]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>
		<category><![CDATA[reducción de daños]]></category>
		<category><![CDATA[tabaco]]></category>
		<category><![CDATA[ungass]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.wond.info/?p=376</guid>
		<description><![CDATA[Resumen
La “comunidad internacional” mostró una aparente unanimidad al ratificar el enfoque prohibicionista sobre el control de drogas en la Sesión Especial de 1998 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS, siglas en inglés) sobre drogas. Pero lo cierto es que existe un largo conflicto en el seno de la ONU que enfrenta a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Resumen</strong></p>
<p>La “<em>comunidad internacional</em>” mostró una aparente unanimidad al ratificar el enfoque prohibicionista sobre el control de drogas en la Sesión Especial de 1998 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGASS, siglas en inglés) sobre drogas. Pero lo cierto es que existe un largo conflicto en el seno de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> que enfrenta a las naciones que desean mantener el régimen de la prohibición y a las que aspiran a adoptar un enfoque más pragmático. La complejidad y el curso de este conflicto puede seguirse a lo largo de los miles de documentos y actas de reuniones publicados por la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> que revelan la historia no escrita de los acontecimientos que llevaron a la celebración de la UNGASS. En ellos se pone de manifiesto hasta dónde han llegado los partidarios de la línea dura para mantener el statu quo, valiéndose de retórica, desmentidos, manipulación, presentación selectiva, tergiversación y eliminación de pruebas, uso selectivo de expertos, amenazas sobre la asignación de fondos y la purga de “derrotistas” del sistema de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym>. La <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> se ha comprometido a conseguir un mundo libre de drogas para 2008, aunque el problema empeora a mayor velocidad de la que el remedio utilizado necesita para solucionarlo. Sin embargo, algunos defensores de la reforma y la pragmática han estado desafiando al sistema mediante sus políticas nacionales. Puede que ello anime a adoptar un enfoque más realista ante las drogas ilícitas y contribuya a establecer un funcionamiento más racional en las organizaciones del sistema de control de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym>.</p>
<ul>
<li><strong>Drugs in the UN system: the unwritten history of the 1998 United Nations General Assembly Special Session on drugs</strong>, by Martin Jelsma (<acronym title="Trans National Institute">TNI</acronym>) in the Special Issue on the UNGASS Mid-term Review of the <a href="http://www.wond.info/go.php?http://www.sciencedirect.com/science?_ob=PublicationURL&amp;_tockey=%23TOC%236106%232003%23999859997%23407283%23FLA%23&amp;_cdi=6106&amp;_pubType=J&amp;_auth=y&amp;_acct=C000050221&amp;_version=1&amp;_urlVersion=0&amp;_userid=10&amp;md5=02455fe8d32fa8946e8b6ecdbea59e55" target="_blank" title="(3 hits)">International Journal of Drug Policy April 2003 (Volume 14, Issue 2)</a></li>
</ul>
<p><strong>Introducción</strong><strong><br />
</strong></p>
<p>Kofi Annan propuso un brindis en la 20ª Sesión Especial de la Asamblea General de Naciones Unidas (UNGASS, siglas en inglés) sobre el problema mundial de las drogas, celebrada entre el 8 y el 10 de junio de 1998: “<em>Excelencias, amigos, permítanme alzar la copa con el deseo de que cuando rememoremos esta reunión, lo hagamos porque fue el momento en que nuestros retos se convirtieron en el testimonio de nuestro compromiso. El momento en que nos comprometimos a cooperar para convertirnos en una familia de naciones libre de drogas en el siglo XXI</em>”. Apenas unos días antes de la reunión, un discurso del Sr. Annan grabado en vídeo recogía las siguientes palabras: “<em>Nuestro compromiso consiste en conseguir verdaderos resultados en la eliminación de los cultivos de drogas para el año 2008. Abrigo la esperanza de que esta sesión pasará a la historia como el momento en que la comunidad internacional alcanzó el consenso necesario para acometer esta empresa seriamente</em>”. El presidente de la Sesión Especial, el Sr. Udovenko (Ucrania), abrió la reunión afirmando: “<em>El problema de la droga no se puede disfrazar con buenas intenciones y la comunidad internacional debe estar preparada para librar una dura y larga batalla</em>”. Y, al cierre de la cumbre, hizo hincapié en la necesidad de una “mayor convergencia de opiniones” y de un “<em>espíritu de unidad</em>”. Manifestó asimismo su deseo de que la Sesión “<em>pase a la historia como un acontecimiento decisivo</em>” y, a modo de conclusión, añadió: “<em>Contamos con una buena estrategia y con una serie de medidas y objetivos que deben cumplirse en un plazo determinado</em>” (A/S-20/PV.1-9).</p>
<p>La comunidad internacional está a punto de revisar este acontecimiento mediante el examen de mitad de período de la UNGASS que se celebrará entre el 16 y el 17 de abril en Viena. En estos momentos, cabe preguntarse si, cinco años después, podremos confirmar el optimismo de Annan y Udovenko en cuanto a un “<em>acontecimiento decisivo</em>”? ¿Podremos alzar nuestras copas para celebrar los “<em>verdaderos resultados</em>”? ¿Cuál era el alcance del “<em>consenso</em>” en el punto de partida? ¿Volverán a reunirse los delegados en abril de 2003 con ese mismo “<em>espíritu de unidad</em>”? Este artículo reconstruye la historia no escrita de la UNGASS de 1988 y el tremendo esfuerzo que supone justificar el debate actual sobre las drogas en el sistema de las Naciones Unidas.</p>
<p><strong>Una década ajetreada: 1991-2000</strong></p>
<p>En 1987 se celebró en Viena la Conferencia Internacional sobre el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas. En 1988 se adoptó la Convención de Viena contra el Tráfico Ilícito. En 1990, la Asamblea General dedicó una primera Sesión Especial al problema de las drogas que aprobó un Programa Global de Acción y anunció que el período 1991-2000 se iba a convertir en la Década de las Naciones Unidas contra el Uso Indebido de Drogas. En 1991, se creó el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas (PNUFID). Así fue como se montó el escenario de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> para una nueva era de actuaciones contra la droga.</p>
<p>La Década contra el Uso Indebido de Drogas se convirtió ciertamente en una época de lo más ajetreada para los responsables y legisladores de políticas sobre drogas de todo el mundo. El primer gran paso se dio con la convocatoria de una reunión de tres días de las más altas esferas de la Asamblea General de 1993 para “<em>examinar urgentemente la situación de la cooperación internacional</em>” en materia de control de drogas. Se esperaba que la “<em>caída del muro</em>” y el fin de la confrontación ideológica facilitaría la búsqueda de puntos en común y mejoraría la colaboración internacional. En el discurso de apertura de la reunión, su presidente señaló que la victoria de la comunidad internacional sobre el uso indebido de las drogas “<em>sería la prueba de fuego para demostrar su capacidad de respuesta ante los problemas planteados tras el fin de la guerra fría</em>”. ¿Conseguiría la comunidad internacional pasar del dicho al hecho en su campaña integral contra las drogas ilícitas? Según la opinión del presidente, la respuesta a tal pregunta demostraría si los países podrían “<em>cooperar en armonía por un bien común</em>” (A/48/PV.37).</p>
<p>Esta armonía, no obstante, se vería rota por la aún actual dicotomía entre el Norte y el Sur y por los experimentos europeos para la reducción del daño; dos hechos que ponían en duda la validez del marco de control de drogas existente.</p>
<p><strong>La voz mexicana</strong></p>
<p>Fue una carta procedente de México y dirigida al Secretario General de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> la que marcó la pauta de la reunión de 1993. En ella se detallaban una serie de puntos clave. Dado que, a pesar de los esfuerzos realizados, el consumo no cesaba de aumentar y las organizaciones criminales prosperaban y se extendían, México se planteaba el acontecimiento como una oportunidad única para la reflexión internacional que, en aquel momento, y debido a la gravedad de la situación, se había convertido en un imperativo. México solicitaba que se prestara mayor atención a la demanda porque “<em>el consumo de drogas constituye la fuerza generadora de la producción y el tráfico de las mismas, la reducción de su demanda se revela como una solución radical – aunque a largo plazo – del problema</em>”. Asimismo, opinaba que “<em>el camino más eficaz para abatir la producción y tráfico de los estupefacientes consiste en la paulatina reducción tanto de los consumidores actuales como de los eventuales</em>”. Es evidente que esta carta incluía una fuerte crítica contra las operaciones antidroga llevadas a cabo por los Estados Unidos en territorio mexicano y por el mecanismo unilateral de certificación de estupefacientes estadounidense. La misiva señalaba que, para que el frente <em>unido</em> contra la adicción y el tráfico de drogas ganara terreno, se requería buena fe, principios de legalidad, voluntad política, capacidad de concertación, reconocimiento a las identidades propias de cada nación y respeto incondicional por sus derechos soberanos. Se censuraba además las “<em>imposiciones hegemónicas</em>”, la “<em>política de reproche</em>” y el “<em>señalamiento de culpas mediante esquemas de maniqueísmo geográfico, que nada resuelven</em>” (A/C.3/48/2).</p>
<p>México subrayó también la necesidad de revisar la clasificación de los estupefacientes según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (<acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym>) “<em>a fin de reducir el mercado ilícito de drogas</em>”, con lo que dejaba entrever que consideraba que el control de ciertas substancias debía abandonarse. La carta especificaba las cuestiones que debían examinarse con mayor urgencia para que la idea del “<em>enfoque equilibrado</em>” se tomara en serio. La mayoría de dichas cuestiones aparecerían, cinco años más tarde, en la agenda de la UNGASS: reducción de la demanda, blanqueo de dinero, precursores químicos, drogas sintéticas y mayor inversión en desarrollo alternativo.</p>
<p><strong>Un desequilibrio inherente</strong></p>
<p>La carta de México reflejaba las tensiones entre los Estados Unidos y Latinoamérica en materia de drogas, así como la tradicional división entre la demanda y la oferta en el sistema de control de drogas internacional. Ambos hechos resultaron del desequilibrio en las relaciones de poder político a la sombra del que se negociaron las tres convenciones. La Convención Única de 1961 se centraba en los “estupefacientes” y estaba concebida, en gran medida, como instrumento de control de la coca/cocaína, el opio/heroína y el cannabis. Se apuntaba como objetivo principal a las drogas extraídas a partir de plantas cuyo cultivo, en aquel momento, estaba muy extendido en países del Sur con una larga tradición en el uso de las materias primas derivadas de dichas plantas. La clasificación de las diversas plantas y sus productos derivados (no los precursores químicos usados para su procesamiento) en las listas de control más estrictas no se realizó según estudios científicos sino partiendo de la idea de que todos los estupefacientes eran peligrosos hasta que se demostrara lo contrario (Sinha, 2001: 26). Sin embargo, durante las negociaciones del Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971, centrado en las substancias fabricadas de manera sintética por la industria farmacéutica del Norte, los cargos dieron un giro de 180 grados y “<em>a menos que existieran pruebas concluyentes sobre el peligro de una determinada substancia, ésta no debería penalizarse</em>” (Sinha, 2001: 27). La Convención sobre el Tráfico Ilícito de 1988 obligaba a las partes firmantes a penalizar todos los aspectos relacionados con el tráfico ilícito de drogas: el cultivo, la fabricación, la distribución, la venta, la posesión, el blanqueo de dinero, etc. y a “<em>garantizar que los tribunales o las autoridades competentes de cada Estado tratarían dichas actividades ilícitas como delitos graves</em>” (E/CN.7/590: 48).</p>
<p>La penalización obligatoria de la posesión de drogas para el consumo personal establecida por la Convención de Viena de 1988 fue la primera intromisión – muy polémica, por cierto – en la idea de que el control de la demanda era una cuestión que dependía de la legislación de cada país. El sistema de control creado mediante las convenciones estaba pensado para acabar con la oferta ilícita, mientras que las políticas relacionadas con la demanda se consideraban como una cuestión nacional. Cuando se planteó la posibilidad de establecer una cuarta convención dirigida específicamente a la reducción de la demanda, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) se mostró contraria a la idea porque dudaba que se pudiera aprobar un tratado internacional y vinculante sobre la reducción de la demanda o que dicho tratado fuera el instrumento adecuado para tratar la cuestión. La Junta opinaba que la reducción de la demanda era un cometido que debía desempeñar cada país de manera independiente aunque en algunos casos se necesitara del apoyo internacional. Consideraba asimismo que “<em>los programas de reducción de la demanda deberían desarrollarse en los ámbitos nacional y local, según la situación real del uso indebido de drogas y teniendo en cuenta el entorno cultural, político, económico y legal</em>”. (E/INCB/1994/1/Sup.1: 6).</p>
<p><strong>La prohibición en tela de juicio</strong></p>
<p>En realidad, México expresó la frustración compartida por varios países productores de Latinoamérica sobre el desequilibrio inherente al sistema internacional de control de drogas. Así pues, lo que se debía contrarrestar era precisamente ese desequilibrio. Además de esta falta de equilibrio, la comunidad internacional tomó conciencia de que las medidas de control de drogas habían resultado ser ineficaces, cosa que puso en duda la concepción prohibicionista en que se fundamentaba el sistema. El informe de la JIFE de 1992 fue otro de los documentos que ejerció una notoria influencia durante el período precedente a la Asamblea General de 1993. En éste, la Junta incluía por primera vez amplios comentarios sobre el debate de la legalización suscitados al concluir que la política neerlandesa sobre el cannabis infringía los principios de las convenciones (Polak, 1994). La Comisión de Estupefacientes también había dedicado parte de su sesión de 1993 a debatir el informe de la JIFE y coincidía con la Junta en que cualquier intento de legalización del uso no médico de las drogas socavaría el sistema internacional de control de drogas y, por lo tanto, pondría en peligro la ejecución de los tratados internacionales ya existentes en esta materia. Y, según la Comisión de Estupefacientes, estos tratados “<em>constituyen el pilar del sistema</em>” (E/1993/29: párr.44).</p>
<p>El entonces director ejecutivo del PNUFID, Giorgio Giacomelli, leyó un discurso en nombre del Secretario General Boutros Boutros-Ghali ante la Asamblea General de 1993 en que se instaba a los Estados miembro a tener presentes dos cuestiones: “<em>Por una parte, la velocidad con que se extiende el azote, con todas sus consecuencias en la sociedad y la criminalidad; por la otra, el hecho de que la sociedad civil muestra una creciente impaciencia que conduce a tomar soluciones simplistas o derrotistas. Necesitamos, más que nunca, emprender una acción decidida a escala mundial</em>” (A/48/PV.37:4). La aparición de otro evidente desacuerdo estaba ya a la vista.</p>
<p><strong>Un sistema con dientes</strong></p>
<p>El desacuerdo se hizo más y más evidente durante los siguientes tres días, durante los que varios delegados subrayaron la necesidad de “<em>reafirmar el compromiso</em>”, “<em>reforzar</em>” y “<em>fortalecer</em>” el sistema existente. Como dijo el delegado del Reino Unido, el Sr. Richardson:</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>Disponemos del mecanismo. Lo que debemos hacer ahora es mejorar su funcionamiento. En especial, necesitamos un frente internacional más unido que defienda la Convención de las Naciones Unidas de 1988. La convención es un instrumento con dientes y debemos conseguir que muerda.</em>&#8221; Así pues, cualquier postura que cuestionara la eficacia de la legislación existente se consideraba como “<em>derrotismo</em>” o “<em>renuncia</em>”&#8221;.</p></blockquote>
<p>El Sr. Bengt Westerberg de Suecia se expresó de este modo:</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>Se detecta un aumento de estupefacientes ilícitos en todos los ámbitos: cultivo, procesamiento, tráfico y consumo. Algunas personas están abandonando la lucha alegando que el problema de los estupefacientes es insoluble. En realidad, quieren decir que no han podido solventar el problema en el marco de la legislación existente. (&#8230;) No debemos darnos por vencidos y aceptar la política cobarde que defienden los partidarios de la legalización</em>.&#8221;</p></blockquote>
<p>El Sr. Antonino Murmura, el Subsecretario de Estado de Italia, compartía este punto de vista:</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>Debo manifestar mi inquietud sobre la creciente tendencia a favor de la legalización de las drogas y la actitud fatalista que considera que la guerra contra las drogas es una &#8220;causa perdida &#8220;. Considero que este tipo de postura podrían suponer un gran peligro porque debilitaría nuestro compromiso contra el tráfico de estupefacientes. (…) En estos momentos, por lo tanto, no debemos desanimarnos y retirar nuestro compromiso, sino renovar y asertar nuestra determinación en ganar esta guerra.</em>&#8220;</p></blockquote>
<p><strong>El inicio del debate</strong></p>
<p>No obstante, otros delegados emplearon términos como “<em>revisión</em>”, “<em>valoración general</em>”, “<em>intentar nuevas estrategias</em>” y “<em>replantear nuestras acciones</em>”. Es cierto que ninguno de ellos abogó por la legalización, pero muchos defendieron un enfoque más indulgente ante el consumo como, por ejemplo, el Sr. Torben Lund, ministro de salud de Dinamarca, afirmando: &#8220;<em>Considero que hemos alcanzado un punto en que debemos comprender que se necesitan nuevos enfoques para abordar el problema de las drogas. (&#8230;) Quizá debamos dejar de centrarnos en la aplicación de la ley y ocuparnos más bien de la prevención y el tratamiento.</em>&#8220;</p>
<p>El Sr. Baltasar Garzón Real también destacó la necesidad de iniciar un debate objetivo. Este magistrado alcanzó después un gran renombre internacional por sus batallas legales contra los escuadrones de la muerte antivascos en España (GAL), los cárteles de la droga gallegos, el dictador chileno Pinochet y Batasuna, un partido político vinculado a ETA. En 1993, El Sr. Garzón actuó como representante del Plan de Drogas Nacional de España y declaró:</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>Ha llegado el momento de detenernos a reflexionar sobre las soluciones que se deberían adoptar. Tengo la intención de recomendar en mi país el inicio de un debate general para valorar los logros obtenidos y meditar sobre el futuro. Para afrontar un debate de tal naturaleza, debemos deshacernos de todas las opiniones preconcebidas y de los dogmas inquebrantables. Debemos estar abiertos al intercambio de ideas. Sería deseable que las Naciones Unidas siguieran un proceso de reflexión similar en su seno y que lo fomentaran más allá de sus puertas. Esta propuesta es fruto de la convicción de que las Naciones Unidas es el foro ideal y el mejor instrumento de difusión donde intercambiar ideas y donde adoptar decisiones sobre nuevas directrices que nos ayuden a alcanzar nuestros objetivos.</em>&#8220;</p></blockquote>
<p>Podría decirse, por lo tanto, que 1993 fue el año de la “<em>presentación en sociedad</em>” de la tendencia europea – a la que se suman también Australia y Canadá – que ya está firmemente consolidada bajo el estandarte de la reducción del daño. El debate concluyó el 28 de octubre de 1993 con la adopción de la resolución 48/12 cuyo borrador corrió a cargo de México. Según lo estipulado por la resolución, la Asamblea General solicitaría a la Comisión de Estupefacientes que supervisara y valorara el funcionamiento de los instrumentos nacionales e internacionales de control de drogas para determinar las esferas en que se habían logrado progresos satisfactorios y los puntos débiles. Asimismo, recomendaría al Consejo Económico y Social en su serie de sesiones de alto nivel de 1995 “<em>los cambios que deben efectuarse en las actividades de fiscalización de drogas</em>”. Por último, estudiaría la posibilidad de designar un grupo especial de expertos como instrumento adicional para examinar los asuntos en cuestión y formular “recomendaciones concretas para la acción” (A/RES/48/12: art. 9 y 11).</p>
<p>Surgieron entonces varias iniciativas, pero su trayectoria definía claramente los límites políticos en la búsqueda de los “<em>cambios que deben efectuarse</em>” en el sistema de control de drogas. El Perú y Bolivia renovaron sus esfuerzos diplomáticos por defender el uso tradicional de la coca en sus países. La <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> siguió intentando ganar terreno a favor de la filosofía de la reducción del daño en el sistema de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> e inició varios estudios científicos al respecto. Se comenzó a plantear la necesidad de revisar la clasificación establecida en las convenciones sobre los productos de la coca y el cannabis. Se presentaron propuestas con el fin de analizar el coste y las ventajas de la reducción del daño, así como estrategias de despenalización. Y, en 1984, México empezó a reunir el apoyo necesario para celebrar una cumbre internacional dedicada a la reflexión que, finalmente, desembocó en la UNGASS de 1998.</p>
<p><strong>La opinión de la JIFE sobre el cannabis y la coca</strong></p>
<p>Como complemento a la resolución aprobada por la Asamblea General, el PNUFID designó un grupo consultivo especial e intergubernamental cuyo objetivo consistía en formular recomendaciones sobre los “<em>cambios que deben efectuarse</em>”. Este grupo contaba con el asesoramiento del Sr. Hamid Ghodse, presidente de la JIFE, sobre la eficacia de los tratados internacionales en materia de control de drogas (E/CN.7/1995/14). En un detallado informe de valoración presentado por el Sr. Ghodse, la JIFE manifestaba: “<em>En estos momentos, no parece necesario introducir grandes modificaciones en los tratados internacionales sobre fiscalización de drogas. Se requieren únicamente algunos ajustes técnicos para actualizar algunas de sus disposiciones” y algunos “defectos deberían eliminarse</em>” (E/INCB/1994/1: par. 21,b,c).</p>
<p>Ya que “<em>se han utilizado tecnologías agrícolas modernas y más sofisticadas para desarrollar nuevas variedades de cannabis de gran potencia</em>”, la JIFE indicaba: &#8220;<em>&#8230;la clasificación de los productos de la cannabis en la Convención de 1961, a saber, el cannabis y la resina de cannabis, ha quedado obsoleta y da pie a confusiones. Por ejemplo, la hoja de coca no queda recogida en esa Convención a pesar de su contenido de THC. En consecuencia, la Junta recomienda que se estudie la posibilidad de fortalecer los artículos de la Convención de 1961 sobre la fiscalización de la cannabis teniendo en cuenta la situación actual y ampliando el control de, entre otros, la hoja de coca, que en muchos casos contiene más THC que la resina de cannabis. Para hacerlo, puede que sea necesario sopesar la reclasificación de la planta de la cannabis y de los productos derivados de ésta en la Convención de 1961 para garantizar que existe una correlación entre la potencia de la planta y sus productos</em>” (E/INCB/1994/1/Sup.1: 10/11).</p>
<p>En el caso de la hoja de coca, la Junta puntualizó que “<em>la necesidad de clarificar ambigüedades</em>”. Uno de los objetivos que había fijado la Convención de 1961, que entró en vigor en diciembre de 1964, había sido “abolir” la masticación de la hoja de coca en un período de 25 años, es decir, para 1989. La Convención establecía también fechas límite para otras substancias derivadas de plantas que nunca se cumplieron: “<em>el uso del opio para fines casi médicos deberá ser abolido en un plazo de 15 años</em>” y “<em>el uso de la cannabis para fines que no sean médicos y científicos deberá cesar lo antes posible, pero en todo caso dentro de un plazo de 25 años</em>” (Convención, 1961: art. 49). Es evidente que no se ha alcanzado ninguno de estos objetivos. Por otro lado, la JIFE alegó que existía un error en el texto del tratado porque no preveía un uso no médico de la hoja de coca: el consumo de té de coca o mate de coca.</p>
<p>&#8220;<em>Así, el mate de coca, considerado inocuo y legal en diversos países de América del Sur, forma parte de una actividad ilegal según lo estipulado en la Convención de 1961 y en la Convención de 1988, aunque no era esa la intención de las conferencias plenipotenciarias en que se adoptaron dichas convenciones</em>&#8221; (E/INCB/1994/1/Supp. 1: 11).</p>
<p>La Junta solicitó que se revisara la manera en que la Convención de 1961 permitía de manera temporal este uso tradicional de la coca y pidió que la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> realizara un examen científico sobre los valores y los riesgos relacionados con la masticación de la coca y el mate de coca. A tenor de sus declaraciones, parecía estar bastante convencida de los resultados de dicho examen: &#8220;<em>La Junta confía en que la Comisión de Estupefacientes, partiendo de estudios científicos, aclare este tipo de ambigüedades que han estado minando las convenciones durante largo tiempo</em>&#8221; (E/ INCB/1994/1/Supp. 1: 11).</p>
<p><strong>El grupo consultivo</strong></p>
<p>Los diez integrantes del grupo consultivo especial se seleccionaron con sumo cuidado. México estuvo representado por Miguel Ruiz-Cabañas, que en aquel momento trabajaba en la embajada mexicana de Washington y que más tarde se hizo cargo del departamento antidroga del ministerio de asuntos exteriores de su país. El grupo incluía también a los Estados Unidos, la India, la Argentina, la Federación de Rusia, Suecia, Polonia, Japón, Egipto y Nigeria. El representante de éste último país fue Philip O. Emafo, que en aquellos momentos era consultor del PNUFID y que más tarde pasó a ocupar la presidencia de la JIFE. No se invitó a ninguno de los países conocidos por sus concepciones más liberales. El grupo se reunió en dos ocasiones durante la segunda mitad de 1994 en Viena. Además de respaldar la filosofía de la JIFE, elogió su informe de 1992 que, en opinión del grupo, proporcionaba sólidos argumentos “<em>para contrarrestar el fuerte movimiento que pretende demostrar que el régimen internacional de fiscalización de drogas, fundamentado en la aplicación de tratados internacionales en esta materia, había fracasado y que la única solución pasaba por la legalización</em>” (UNDCP/1994/AG.7: párr.5). Uno de los miembros exigió incluso que se intentara poner freno a la idea de la “<em>reducción del daño</em>”, ya que se consideraba una fuente importante de las posturas enfrentadas. “La reducción del daño se consideraba el caballo de Troya de las facciones que defendían la causa de la legalización” (UNDCP/1994/AG.7: párr.60).</p>
<p>No obstante, “<em>un estudio más detallado sobre las implicaciones de la despenalización y de las campañas para la reducción del daño, tal como sugirió el grupo consultivo, podría ofrecer nuevas perspectivas que condujeran a soluciones insospechadas</em>” (E/CN.7/1995/14: párr.45). En el informe dirigido a la Comisión de Estupefacientes, en que se entretejían las sugerencias de la JIFE y del grupo consultivo, el director ejecutivo recomendaba la adopción de un doble enfoque. En primer lugar, el PNUFID debía proporcionar “<em>argumentos concretos y sólidos contra la legalización del uso de estupefacientes con fines no terapéuticos</em>” y colaborar con la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> en la preparación de informes sobre las consecuencias para la salud, tanto físicas como psíquicas, provocadas por el uso indebido de drogas especialmente peligrosas. En segundo, el PNUFID debía “<em>emprender un estudio sobre las implicaciones de la despenalización y de las campañas para la reducción del daño</em>” en los países que ya habían adoptado este tipo de políticas. La Comisión se encargaría entonces de dar una orientación sobre las siguientes medidas que debían tomarse (E/CN.7/1995/14: párr.52).</p>
<p>El grupo consultivo secundaba la idea de convocar una segunda Conferencia Internacional sobre el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas como la de 1987. “<em>Dicha conferencia ofrecería la posibilidad de, entre otros, valorar los éxitos gubernamentales en materia de fiscalización del uso indebido de drogas y adoptar una declaración de principios sobre la reducción de la demanda. Se consideraba que la conferencia sería el foro adecuado donde se podrían reunir los gobiernos y el PNUFID para reafirmar los principios y las posturas sobre la legalización, la despenalización, la reducción del daño y otras cuestiones importantes</em>” (UNDCP/1994/AG.7: párr.79). El Sr. Giorgio Giacomelli, director ejecutivo del PNUFID, reflejó esta recomendación en su informe a la Comisión de Estupefacientes puntualizando que el evento no debía limitarse únicamente a “<em>reafirmar</em>” sino también a “<em>estudiar</em>” dichas posturas (E/CN.7/1995/14: párr.35).</p>
<p>El grupo reconoció que las estrategias de reducción de la demanda serían convenientes “<em>en el marco de un sistema sanitario público que abarque otras substancias nocivas, incluidos los disolventes volátiles, los esteroides anabólicos, el alcohol y el tabaco</em>”. Rememoraron un discurso pronunciado por el Sr. Giacomelli durante la apertura de la sesión de la Comisión de Estupefacientes en 1994 en que éste señalaba que era</p>
<blockquote><p>&#8220;&#8230;<em>cada vez más difícil justificar la continua distinción entre substancias teniendo sólo en cuenta su situación legal o su aceptación social. En la medida en que la adicción a la nicotina, el alcoholismo y el uso indebido de disolventes e inhalantes pueden representar una mayor amenaza para la salud que el abuso de otras substancias sometidas actualmente a la fiscalización internacional, el pragmatismo llevaría a concluir que seguir con estrategias disparatadas para minimizar su impacto es, en última instancia, una medida artificial, irracional y poco rentable</em>&#8221; (UNDCP, 1994).</p></blockquote>
<p>El grupo consultivo coincidió con la JIFE en que se deberían corregir aquellos puntos de las convenciones que consideraba débiles o contradictorios. Ello llevó al director ejecutivo a apuntar que, para llevar a cabo esta misión, se podría emplear un método simplificado ya integrado en las convenciones. Dicho método permite que cualquier país signatario de las convenciones presente una enmienda ante el Secretario General de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> que se difundirá entre resto de las partes firmantes. En caso de que, transcurridos 18 meses, ningún país presente objeción alguna, la enmienda entra en vigor de manera automática (E/CN.7/1995/14: par.13). No obstante, opinaba que este procedimiento no funcionaría con las propuestas sugeridas. Por lo tanto, recomendó que la Comisión de Estupefacientes, junto con la JIFE, solicitara al PNUFID que designara un “<em>grupo de expertos para estudiar la validez de las definiciones existentes en las convenciones de 1961 y de 1971, con especial atención a varios productos derivados de la cannabis y de la hoja de coca</em>” (E/CN.7/1995/14: párr.46c). Sugirió también que el PNUFID creara un foro adecuado, como un grupo de expertos o un grupo de trabajo, encargado de supervisar los avances logrados y de valorar la eficacia de los programas de desarrollo alternativo.</p>
<p>A continuación, se invitó a los Estados miembro de la Junta de Estupefacientes a comentar por escrito dichas recomendaciones. Los comentarios aparecieron resumidos en un segundo informe del director ejecutivo de la Comisión de Estupefacientes un año más tarde (E/CN.7/1996/3). Australia, Austria, Bélgica, el Brasil, Colombia, el Perú, el Reino Unido y Sudáfrica fueron los países que presentaron sus respuestas por escrito. El Perú estimaba que “<em>era necesario reexaminar las formas tradicionales de abordar la cuestión de la fiscalización de las drogas</em>” y que, por lo tanto, una conferencia internacional “<em>debería estar orientada hacia el futuro y promover soluciones innovadora en lugar de dejarse influir excesivamente por las formas tradicionales de encarar el problema</em>”. El Perú y Sudáfrica refrendaron la propuesta de formar un grupo de expertos sobre la coca y el cannabis y un foro parecido para valorar los programas de desarrollo alternativo. Sudáfrica y Australia apoyaron la idea de efectuar un estudio sobre las consecuencias de la despenalización y las políticas de reducción del daño, con la condición, según expresó Australia, de que si se valoraban programas de tal índole también “<em>había que evaluar otros modelos de programas de fiscalización del uso indebido de drogas, y que toda evaluación que se hiciese de estos programas, incluidos los basados en la contención de los daños, debía ser equilibrada e imparcial</em>”. En lo referente a la segunda parte del doble plan, que pretendía que se facilitaran “<em>argumentos concretos y fundados contra la legalización</em>”, Australia opinaba que, si se realizaba dicho estudio, “<em>debía ser imparcial y abordar los argumentos en pro y en contra de la legalización, para que pudiera celebrarse un debate equilibrado y abierto</em>”. En el segundo informe se solicitaba a la Comisión de Estupefacientes que decidiera en su próxima sesión si el PNUFID debería designar un grupo de expertos que trabajara sobre el desarrollo alternativo, otro sobre la situación de “<em>diversos productos de la cannabis y de la hoja de coca</em>” y si debería estudiar la idea de la legalización “<em>teniendo en cuenta los argumentos de los proponentes y de los oponentes de dicha legalización</em>”.</p>
<p><strong>Última parada: Comisión de Estupefacientes 1995/1996</strong></p>
<p>En opinión de Robin Room, quien analizó el debate general mantenido durante el período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes en 1995: “<em>El disidente más destacado de la retórica dominante hay que hallarlo en los Países Bajos. Dicho país ha asumido en el seno de la Comisión de Estupefacientes un papel que podría compararse al del joven del cuento sobre el traje nuevo del emperador: el del personaje sincero</em>”. Como ejemplo, Room cita al representante neerlandés cuando afirma: “<em>El conjunto de la situación podría definirse en términos de ‘efectos multiplicadores criminogénicos tremendos’ (…) Con la puesta en práctica de la Convención de 1988 ahondaremos nuestros conocimientos. Pero no por ello amainará el temporal</em> ” (Room, 1999). Aunque la mayoría de los delegados coincidía en que la situación empeoraba cada año, pocos osaron atribuir el problema a errores de estrategia o cuestionar las convenciones y defender la necesidad de encontrar enfoques alternativos. El discurso dominante abogaba únicamente por redoblar los esfuerzos y mejorar la cooperación: “<em>La situación resulta desalentadora pero debe dar paso a una acción concertada y no ser fuente de desánimo</em>”, afirmó el delegado noruego. Uruguay advirtió del peligro que suponía la mera manifestación de posturas disidentes: “<em>Sentimos una profunda preocupación por las opiniones que se han mostrado a favor de liberalizar el consumo de drogas. (&#8230;) Las Naciones Unidas deben hacer uso de su privilegiada posición y mostrar una actitud clara. Cualquier duda, vacilación o revisión injustificada de la validez de los objetivos que deben alcanzarse socavaría nuestro compromiso. (&#8230;) Nuestras metas son tan nobles como inflexibles. Y nunca alcanzaremos el éxito si hay notas discordantes. No podemos ceder y debemos mantenernos firmes con respecto a nuestros objetivos</em>” (Room, 1999).</p>
<p>Sin embargo, las notas discordantes siguieron sonando. La Interpol, al igual que los Países Bajos, cuestionó la validez de la estrategia seguida para alcanzar las metas fijadas. Haciendo balance del debate general de 1995, “<em>Me recuerda al título de la película ‘El próximo año a la misma hora’. Los años se suceden sin que la situación experimente una verdadera mejoría. (&#8230;) Esperamos que el año que viene, a diferencia de éste, podamos hablar de progresos reales</em>”. Australia continuó defendiendo la necesidad de mantener un debate más abierto: “<em>En el momento en que ciertos Estados están cuestionando la eficacia de los tratados y se apunta a soluciones sencillas, como la legalización, debemos contemplar la posibilidad de tomar medidas alternativas al castigo e intercambiar impresiones en la Comisión. Se deben seguir estudiando estrategias alternativas. No abogamos por un cambio en concreto, sino que nos limitamos a hacer constar que no hay que descartar nuevos enfoques que quizá no se ajusten a los paradigmas actuales. (&#8230;) La Comisión de Estupefacientes debe estudiar planteamientos legítimos como la reducción del daño y no rechazarlos de plano</em>”. Bolivia apuntó que “<em>era imposible seguir por el mismo camino</em>” y solicitó que se celebrara una cumbre mundial para “<em>identificar las causas del fracaso del presente sistema de control</em>” (Room, 1999).</p>
<p>En el próximo período de sesiones, que iba a tener lugar en abril de 1996, la Comisión de Estupefacientes debía decidir qué hacer con las recomendaciones formuladas por el grupo consultivo y la JIFE y con los comentarios presentados por los Estados miembro. Las propuestas que deberían haber servido para abrir el debate y preparar el terreno para introducir cambios en el régimen se descartaron una por una:</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>Si bien hubo cierto apoyo a la convocación de una reunión del un grupo de expertos encargado de examinar la idoneidad de las definiciones actuales de la Convención de 1961 y el Convenio de 1971, con especial referencia a los diversos productos de la cannabis y de la hoja de coca, (…) se expresó la opinión de que no deberían convocarse reuniones de grupos de expertos sobre otras cuestiones de la competencia de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes</em>&#8221; (E/1996/27: Supp. 7, párr.16).</p></blockquote>
<p>Lo que, dicho en otras palabras, significaba que no se iba a reexaminar la situación del cannabis y de la coca.</p>
<p>La posibilidad de estudiar la despenalización y el concepto de la reducción del daño se vio obstaculizada de otro modo:</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>Se expresó una fuerte oposición a la legalización del uso de drogas para fines no terapéuticos. Esta medida no sólo sería contraria a las disposiciones de los tratados internacionales sobre fiscalización de drogas, sino que representaría además un grave revés para la cooperación internacional en materia de fiscalización de drogas. “Si bien se mostró cierto apoyo a que el PNUFID realizase investigaciones sobre la cuestión de la legalización del uso de drogas para fines no terapéuticos, se observó que esta investigación podría ser mal interpretada por los proponentes de la legalización</em>&#8221; (E/1996/27: Supp. 7, párr.21).</p></blockquote>
<p>Esta idea sólo se “<em>manifestó</em>” y no se aprobó, pero indicaba que no existía un consenso al respecto y que, por lo tanto, no se podría realizar el estudio.</p>
<p>Por último, se descartó la propuesta de organizar una conferencia internacional como la de 1987 donde se podrían haber adoptado enmiendas a las convenciones. Como motivo, se adujo que supondría un “<em>elevado costo</em>” en un momento en que “<em>las Naciones Unidas atravesaban la peor crisis financiera desde su fundación. La Comisión llegó a la conclusión de que muchos de los objetivos de una conferencia podrían conseguirse igualmente convocando un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General</em>&#8221; (E/1996/27: Sup.7, párr.18). En el sistema de las Naciones Unidas se recurre con frecuencia a motivos económicos para detener planes sin la necesidad de aportar razones con fundamento. La crisis económica a la que se aludía se derivaba, en gran medida, del hecho de que los Estados Unidos habían dejado de pagar su cuota y debían a la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> billones de dólares. Así pues, la Comisión de Estupefacientes adoptó una resolución (E/CN.7/1996/L.16) en la que recomendaba la celebración de lo que se convirtió en la UNGASS de 1998. Su objetivo consistía en “<em>conseguir un compromiso renovado por parte de los gobiernos para luchar contra el uso indebido y el tráfico ilícito de estupefacientes, así como fortalecer la aplicación del instrumento de fiscalización de drogas internacional</em>” (E/1996/27: Sup.7, párr.17). El contenido del documento era de total reafirmación y términos como “<em>valorar</em>”, “<em>estudiar</em>”, “<em>revisión científica</em>”, “<em>detectar puntos débiles</em>”, “<em>cambios que deben efectuarse</em>” o “<em>desarrollar nuevas estrategias</em>” no consiguieron sobrevivir al período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes y, por lo tanto, no se reflejaron en la resolución final.</p>
<p><strong>La reunión de alto nivel del ECOSOC en 1996</strong></p>
<p>Antes de poder presentar los resultados de la sesión ante la Asamblea General, éstos debían pasar por el Consejo Económico y Social (ECOSOC), el organismo que acoge a la Comisión de Estupefacientes como una de sus agencias. El ECOSOC dedicó un segmento de alto nivel de tres días al análisis de los resultados de la reunión de la Comisión de Estupefacientes (E/1996/SR.10-15). El entonces presidente de la JIFE, Sr. Schroeder, dejó muy claro su punto de vista durante la sesión de apertura: “<em>Los gobiernos no deben olvidar que los experimentos en el campo de la reducción del daño que se están realizando actualmente en varios países desarrollados podrían ser objeto de un mal uso por parte de aquellos que abogan por la legalización de las drogas. (&#8230;) En opinión de la Junta, no se puede justificar la legitimidad del uso de estupefacientes bajo la rúbrica de ‘reducción del daño</em>’”.</p>
<p>Pero Australia no se dejó intimidar por estas declaraciones. El delegado australiano replicó que las medidas de reducción del daño representaban el factor clave de la estrategia de su país. Dichas medidas estaban empezando a aplicarse sin que se diera la condición previa de la eliminación del uso indebido de las drogas. Si bien era posible que este tipo de estrategias no resultaran idóneas para todos los países, era innegable que había logrado resultados muy positivos en la reducción de los problemas sociales, económicos y sanitarios en Australia. La Sesión Especial de la Asamblea General prevista para 1998 brindaría “<em>una excelente oportunidad para determinar si era necesario introducir mejoras en las estructuras establecidas con miras a aumentar su eficacia en la batalla de la comunidad internacional contra los estupefacientes</em>”.</p>
<p>Los Países Bajos defendieron su pragmática postura nacional ante el cannabis. Teniendo en cuenta que las estrategias hasta el momento no resultaban ni realistas ni eficaces, la solución al problema de la droga sólo podría encontrarse aprendiendo de los errores del pasado. El gobierno neerlandés había abordado la cuestión desde diversos puntos de vista, muchos de ellos innovadores, y con algunos se habían obtenido resultados duraderos. “<em>Se prestó una especial atención a reducir el uso de drogas duras, ya que el daño que éstas provocan es mucho más grave que el derivado del uso del cannabis. Al separar el mercado de usuarios de drogas blandas del de drogas duras, el número de usuarios de cannabis que se pasaba a las drogas duras resultó sumamente bajo. El principio básico de diferenciar ambos mercados demostró ser muy positivo y el gobierno no inició procesos judiciales en los casos de posesión de pequeñas cantidades de cannabis para consumo personal</em>”.</p>
<p>Portugal declaró que los gobiernos debían estar abiertos al debate público para encontrar las soluciones apropiadas, sobre todo si existían dudas sobre la eficacia de ciertas medidas. El observador de Suiza apuntó que, a pesar de los enormes esfuerzos dedicados por la comunidad internacional a combatir la amenaza de las droga, éstos habían alcanzado resultados muy pobres. “<em>La comunidad internacional no debería ceder al desaliento ante los contratiempos sino aprovechar la oportunidad de analizar con criterio estrategias para el futuro y, además, hacerlo con una actitud abierta que esté dispuesta a aprender de la experiencia de otros y a experimentar cuando sea necesario</em>”.</p>
<p>Estas opiniones, sin embargo, no fueron más que excepciones. En general, la reunión confirmó el discurso predominante. El ECOSOC dio el visto bueno al informe de la Comisión de Estupefacientes, incluida la recomendación de celebrar una Sesión Especial de la Asamblea General en 1998. Posteriormente, el Secretario General de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> presentó un informe ante la Asamblea General sobre los posibles resultados de dicha sesión totalmente purgado de cualquier indicio de revisión. “<em>En el período extraordinario de sesiones se podría reiterar la importancia de los tratados sobre fiscalización internacional de drogas (&#8230;) y reafirmar su pertinencia y eficacia</em>”. También ayudaría a “l<em>ograr la adhesión y aplicación universales antes del fin del milenio</em>”. Asimismo, los resultados de la sesión “<em>podrían llevar a los gobiernos a reafirmar la importancia política de la fiscalización de drogas y a renovar el compromiso</em>”. Finalmente, las deliberaciones podrían conducir a la “<em>globalización y armonización de los diversos enfoques bilaterales y regionales</em>” (A/51/469). Los preparativos de la UNGASS de 1998 se pusieron en marcha bajo la responsabilidad de la Comisión de Estupefacientes y sus diversos Comités Preparatorios en Viena.</p>
<p><strong>La OMS: ‘<em>Seis llaneros solitarios</em>’</strong></p>
<p>A pesar de todo lo descrito, existe aún otro episodio de la historia de control de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> en que la Comisión de Estupefacientes no pudo actuar. La Organización Mundial de la Salud (<acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym>) desempeña su propio papel en la formulación de políticas sobre drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> y lo hace de una manera relativamente independiente del trío que conforma el núcleo del sistema de control de drogas y que está compuesto por el PNUFID, la JIFE y la Comisión de Estupefacientes. Dicho papel se limita a recomendar en qué lista de las convenciones de 1961 y 1971 se deben clasificar determinadas substancias atendiendo a sus efectos sobre la salud. Precisamente con este fin, la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> convoca cada dos años un Comité de Expertos en Farmacodependencia. La <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> siempre se ha mostrado en desacuerdo con el sistema de control de drogas establecido, ya que nunca ha comprendido la lógica que se esconde tras la actual distinción entre substancias lícitas e ilícitas. Puesto que su misión consiste en fijarse únicamente en el impacto sobre la salud, la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> se suele referir a los “<em>estupefacientes, incluido el alcohol y el tabaco</em>”. Las dos últimas substancias plantean a la organización mayores quebraderos de cabeza que las drogas ilícitas clasificadas en las listas de las convenciones sobre control de drogas. Por ejemplo, y según muestran sus propias estadísticas, el conjunto de todas las drogas ilícitas es responsable de la pérdida de un 0,6% de “años de vida ajustados por discapacidad” (Disability-Adjusted Life Years, en inglés), comparado al 6,1% provocado por el alcohol y el tabaco (WHO, 2001).</p>
<p>Cuando comenzó la Década contra el Uso Indebido de Drogas, en 1990, la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> había creado un programa sobre abuso de substancias (<em>Programme on Substance Abuse</em> o PSA, en inglés) y nombró a seis expertos de entre su personal para fortalecer la contribución de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> en este campo. La revista especializada <em>British Journal of Addiction</em> aplaudió la decisión con un editorial titulado: “<em>Seis llaneros solitarios: la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> pone en marcha un nuevo programa sobre abuso de substancias</em>”. Uno de los columnistas de la revista celebraba la llegada del PSA “<em>porque ahora se puede dirigir la atención a corregir el desequilibrio, hasta ahora demasiado inclinado hacia la reducción de la oferta y el cumplimiento de la legislación, cuyos profesionales recuerdan, por la fuerza de su convicción en la ‘maldad’ de los traficantes y de las substancias químicas, a uno de aquellos honrados agentes de la justicia que condenaron a tantas mujeres inocentes a morir por brujería</em>” (Haworth, 1991). Mencionaba asimismo un documento histórico titulado <em>Discoverie of Witchcraft (Descubrimiento de la brujería)</em>, publicado en 1584 como protesta contra la creciente oleada en la persecución de inocentes por parte del supersticioso clero, un libro que el rey James I de Inglaterra condenó a la hoguera. Haworth consideraba de gran importancia la función del PSA para aportar datos científicos con los que añadir algo de sensatez al problema de las drogas y que “<em>espero que nadie desee arrojar a la hoguera</em>”. Los acontecimientos posteriores indican que Haworth fue un tanto optimista.</p>
<p>El entusiasta equipo del PSA decidió ampliar el campo de trabajo del Comité de Expertos para poder cubrir así un mayor número de cuestiones relacionadas con la reducción de la demanda. De este modo, el Comité de Expertos de 1992 se reunió con un doble objetivo. Por una parte, se debía revisar la clasificación de diez substancias y, por la otra, se pidió a los expertos que estudiaran &#8220;<em>las diversas estrategias y enfoques para reducir el uso de las sustancias y sus efectos nocivos</em>&#8221; (WHO, 1993: 1).</p>
<p>Tras debatir la tradicional práctica de la masticación de la coca en los Andes y el uso del khat en África, el Comité “<em>recomendó que se realizaran estudios que analizaran posibles cambios en las disposiciones de la fiscalización internacional con respecto a estos patrones de uso tradicional</em>” (WHO, 1993: 20). En el informe del Comité también se concluía que el “<em>objetivo primordial de los programas nacionales para la reducción de la demanda debería ser minimizar el daño asociado al uso de alcohol, tabaco y otros estupefacientes. (…) El Comité recomendó que, para alcanzar una eficacia óptima, las políticas nacionales debían orientarse hacia objetivos explícitamente definidos de ‘reducción del daño’, tanto a corto como a largo plazo</em>” (WHO, 1993: 35-36). Según Robin Room, uno de los expertos que participó en la reunión, esta conclusión se alcanzó “<em>no sin algunas protestas</em>”, refiriéndose a otros dos componentes del Comité: Hamid Ghodse, que después se convirtió en presidente de la JIFE, y Philip O. Emafo, también miembro del ya citado grupo consultivo de 1994 y actualmente presidente de la Junta. Aún así, al final se sacó adelante el informe, que “<em>adoptó miras relativamente amplias con respecto a la reducción del daño ya que, por ejemplo, la regulación de la oferta se contemplaba como una de las posibles estrategias a seguir con este fi</em>n” (Room, 1997).</p>
<p><strong>El proyecto sobre cocaína de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym></strong></p>
<p>En 1992, el PSA presentó un proyecto sobre cocaína de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> y el UNICRI (<em>WHO/UNICRI Cocaine Project</em>, en inglés) que contaba con fondos procedentes del gobierno italiano y en el que participaba un grupo de destacados investigadores académicos. El UNICRI tiene su sede en Italia y sus siglas son la abreviatura del Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia. Los proyectos de investigación se desarrollaron, en parte, como respuesta a la Cumbre Mundial Ministerial sobre Drogas, celebrada en Londres en abril de 1990, con el objetivo de formular políticas de reducción de la demanda y “<em>combatir la amenaza de la cocaína</em>”. Según un comunicado de prensa emitido por la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> en marzo de 1995, el proyecto sobre cocaína fue el mayor estudio a escala mundial realizado hasta el momento sobre el uso de esta substancia. Se recopiló información en 22 ciudades y en 19 países sobre cuestiones como el uso de la cocaína y de otros derivados de la hoja de coca, sus usuarios, sus efectos sobre éstos y sobre la comunidad, así como sobre la respuesta de los gobiernos ante esta problemática. Se abordaron todos los aspectos del problema: desde los masticadores de hojas de coca en los Andes a los fumadores de crack en Nueva York y Lagos, pasando por los usuarios que se inyectan cocaína en São Paulo y San Francisco o los que la esnifan en Sydney y El Cairo. El comunicado de prensa también aclaraba que “<em>las a veces imprevistas conclusiones del estudio no reflejan la posición oficial de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym></em>” (WHO, 1995).</p>
<p>En la reunión de la Comisión de Estupefacientes de marzo de 1995 se difundió un dossier informativo en que se resumían los resultados del estudio (WHO/UNICRI, 1995). En él, cabía encontrar conclusiones como las siguientes:</p>
<p>La mayoría de países participantes coinciden en que el uso ocasional de cocaína no desemboca necesariamente en problemas físicos o sociales graves ni leves. (…) En todos los países participantes, son mayores los problemas sanitarios derivados del uso de substancias legales, sobre todo del alcohol y del tabaco, que del uso de la cocaína. (…) El consumo de hojas de coca no parece provocar efectos negativos sobre la salud y, en cambio, posee una función terapéutica, ritual y social positiva en las comunidades indígenas andinas. (…) La <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym>/PSA debería investigar los efectos terapéuticos de la hoja de coca.</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>La mayoría de autoridades considera que la erradicación del uso de la cocaína y otros estupefacientes es una meta poco realista. No obstante, si el uso de estas substancias se prolonga, los efectos negativos de dicho uso no tienen por qué ser inevitables. En la mayoría de países participantes, existe una minoría de la población que se inicia en el uso de la cocaína o de productos afines, los usa de manera ocasional durante un determinado período de tiempo y las consecuencias negativas que sufre por ello son inexistentes o leves, incluso años después de usarlas. Este hecho indica que es posible reducir, si no eliminar por completo, el uso nocivo de la cocaína.</em>&#8220;</p>
<p>&#8220;<em>El mayor interrogante que plantea el futuro es saber si las organizaciones internacionales, como la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> y el PNUFID, así como los gobiernos nacionales, seguirán concentrándose en tomar medidas para la reducción de la oferta, como la destrucción y la substitución de cultivos y la imposición de la ley, ante la crítica y el cinismo crecientes acerca de la eficacia de estos enfoques. Países como Australia, Bolivia, el Canadá y Colombia están interesados en estudiar una serie de posibilidades para legalizar y despenalizar el uso y la posesión personal de cocaína y de productos afines. Se deben evaluar con mayor detalle los efectos negativos de las políticas y las estrategias actuales y desarrollar enfoques alternativos. (…) Los enfoques nacionales y locales en estos momentos, que prestan una atención excesiva a las medidas de control punitivas, podrían acrecentar el desarrollo de problemas relacionados con la salud.</em>&#8220;</p></blockquote>
<p>En cuanto el dossier informativo empezó a circular por los pasillos de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym>, los funcionarios estadounidenses hicieron uso de su gran influencia para evitar la publicación del estudio. “<em>El gobierno de los Estados Unidos ha quedado sorprendido al comprobar que el estudio parece exponer argumentos a favor del uso positivo de la cocaína,</em>&#8221; fue la respuesta de Neil Boyer, el representante de los Estados Unidos en el 48° período de sesiones de la Asamblea Mundial de la Salud en Ginebra. Alegó que el programa de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> sobre el abuso de substancias estaba “<em>encaminado en la dirección equivocada</em>” y que “<em>socavaba los esfuerzos de la comunidad internacional por erradicar el cultivo ilícito y la producción de coca</em>”. Denunció que existían “<em>indicios del apoyo de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> en programas para la reducción del daño y de colaboraciones previas de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> con organizaciones que defendían la legalización de las drogas</em>&#8220;. Y, a continuación, amenazó expresamente con que “<em>si las actividades de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> en materia de drogas no consiguen reafirmar los enfoques probados para la fiscalización de drogas, se recortarán los fondos asignados a los programas correspondientes</em>” (WHA48/1995/REC/3).</p>
<p>Patricia Erickson, una catedrática de la Universidad de Toronto que participó en el estudio como investigadora, defendió la integridad de éste:</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>El equipo original estaba formado por una serie de expertos cuyas investigaciones sobre la cocaína se habían demostrado científicamente, recibían financiación, se habían publicado y habían superado la evaluación arbitrada de otros científicos. Es decir, que se siguieron las normas habituales en estos casos. Por supuesto, muchos de los resultados han desmentido por completo la imagen de la cocaína como una droga asesina que esclaviza a la gente. Esa idea es propia de la mitología de los años 20. No se puede negar que la cocaína puede ser fuente de problemas y que es motivo de preocupación, pero concluimos que las personas que trabajan y se dedican a otras actividades podrían hacer de ella un uso recreativo. El estudio no pretendía dar una mala imagen de la cocaína, sino ahondar en todo el espectro de su uso en diversos países</em>&#8221; (Taylor Martin, 2001).</p></blockquote>
<p>La evaluación arbitrada es una parte fundamental y habitual de los procedimientos de cualquier estudio realizado o patrocinado por la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym>. En el 48° período de sesiones de la Asamblea General, el Sr. Boyer solicitó al Gabinete del Director General, Sr. Piel, “que debería encontrarse alguna manera para que la evaluación arbitrada del estudio fuera efectuada por personas reconocidas como verdaderos expertos en el campo de la investigación, de conformidad con la estricta normativa de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> en esta esfera” (WHA48/1995/REC/3). Aunque el coordinador del proyecto sobre cocaína, Mario Argandoña, había solicitado a Hans Emblad, responsable del PSA, que se abstuviera de hacer pública cualquier versión del informe en la palestra del control de drogas hasta que se hubieran completado los procedimientos de la evaluación arbitrada, el Sr. Emblad estimó oportuno informar en la sesión de la Comisión de Estupefacientes de 1995 sobre los interesantes resultados de la investigación, cosa que propició la intervención de los Estados Unidos.</p>
<p>La secretaría del proyecto emitió varias listas que incluían diversos nombres de posibles supervisores que fueron de acá para allá durante más de dos años. Fue imposible alcanzar un acuerdo sobre quién debería hacerse cargo de la tarea y, por lo tanto, nunca se adoptó una decisión definitiva sobre el proyecto. Aunque algunos de los expertos del estudio pudieron publicar parte de sus investigaciones, la mayoría de los resultados del proyecto sobre cocaína de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> y el UNICRI nunca salieron a la luz. Así fue como cientos de páginas que contenían valiosos hechos y opiniones sobre la coca y la cocaína, fruto del trabajo de tres años de más de 40 investigadores y asesores, acabaron finalmente “<em>en la hoguer</em>a”.</p>
<p><strong>El proyecto sobre cannabis de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym></strong></p>
<p>El PSA inició el proyecto de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> sobre los factores de riesgo derivados del uso del cannabis (<em>WHO Project on Health Implications of Cannabis</em>, en inglés) en el año 1993. La <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> había publicado su último informe sobre el cannabis hacía ya 12 años y, en respuesta a las “<em>numerosas peticiones</em>” para que realizara un nuevo estudio, la organización designó un grupo de expertos científicos sobre la materia (WHO/MSA/PSA/97.4: 1). Se acordó que uno de los temas de investigación se encargaría de realizar una “<em>Evaluación comparativa de las consecuencias físicas y psíquicas derivadas del uso del alcohol, el cannabis, la nicotina y los opiáceos</em>”. El informe, que se publicó en agosto de 1995, concluía: “<em>Considerando los patrones de uso, el cannabis representa un problema para la salud pública mucho menor que el del alcohol y el tabaco en las sociedades occidentales</em>” (Hall, 1995).</p>
<p>De acuerdo con uno de los investigadores, algunos responsables de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> “<em>enloquecieron</em>” al leer el informe (New Scientist, 1998). En un comunicado de prensa, la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> defendía su decisión de suprimir la conclusión comparativa del informe final alegando que no existía “<em>ningún intento por ocultar información y la decisión de no incluir dicha comparación en el informe final se fundaba en criterios científicos que no tenían relación alguna con presiones política</em>s” (WHO, 1998). La versión definitiva del informe, publicada en 1997, incluía el siguiente comentario sobre la polémica comparación del cannabis con el alcohol y el tabaco:</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>El grupo de expertos que preparó la revisión de los conocimientos sobre el cannabis en 1985 incluyó una sección en el borrador del informe que se proponía comparar las evidencias sobre las consecuencias sanitarias del cannabis con los riesgos para la salud de una serie de drogas lícitas e ilícitas como el alcohol, el tabaco y los opiáceos. Sin embargo, la fiabilidad y la importancia para la salud pública de dichas comparaciones es dudosa. (…) El riesgo cuantitativo del uso del cannabis supone una gran incógnita puesto que se carece de estudios epidemiológicos fidedignos y, por lo tanto, estas comparaciones tienden a ser de carácter más especulativo que científico</em>&#8221; (WHO/ MSA/PSA/97.4: 29).</p></blockquote>
<p><strong>El Informe Mundial sobre Drogas 1997</strong></p>
<p>A finales de 1996, se había conseguido neutralizar las posturas y recomendaciones más polémicas de los años precedentes. Seguramente por eso, al lobby defensor de la “<em>tolerancia cero</em>” no le hizo mucha gracia ver cómo resurgían algunas de estas ideas en el Informe Mundial sobre Drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> en 1997. El informe, elaborado bajo los auspicios del PNUFID, reflejaba en muchos aspectos el clima más abierto que caracterizó al período precedente a la UNGASS y mostraba las iniciativas tomadas por la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> y el PSA por racionalizar el debate.</p>
<p>Sobre la controversia del cannabis, por ejemplo, el informe señala:</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>Es innegable que, en algunas personas y según el tipo de uso, el cannabis provoca problemas en la salud física y mental como, por ejemplo, pérdida de memoria a corto plazo, pérdida de concentración, problemas motores, afecciones bronquiales y pulmonares, etc. Por otro lado, dicho consumo no presenta los mismos patrones de uso continuado a largo plazo o dependiente como el fumar cigarrillos y no existe un índice de mortalidad atribuido directamente a los efectos acumulativos del cannabis”. El informe concluye que “(a) en el contexto de las drogas ilícitas, parece la menos nociva y (b) por una serie de motivos, quizá relacionados con su situación como droga prohibida, los costes sociales y sanitarios derivados de su uso han sido hasta el momento menos perjudiciales que los del tabaco y el alcohol</em>&#8221; (UNDCP, 1997).</p></blockquote>
<p>Se dedicó todo un capítulo al “<em>Debate sobre regulación y legalización</em>” (UNDCP, 1997: pp.184-201), escrito con la intención – como se menciona en la contraportada – de ir “<em>más allá de la retórica</em> que suele acompañar a este asunto:</p>
<blockquote><p>&#8220;<em>Durante los últimos años han aumentado las críticas que afirman que los fondos dedicados a la ‘guerra contra las drogas’ se han malgastado y que el régimen de fiscalización de drogas, en lugar de favorecer la salud y el bienestar de las naciones, podría haber agravado la situación. (&#8230;) La sensación de haber alcanzado un punto muerto en el campo de las políticas sobre drogas ha dado pie a la aparición de numerosos grupos de presión que reivindican un cambio en la fiscalización de drogas internacional que implicaría suavizar el régimen prohibicionista – por ejemplo, modificando las Convenciones existentes en materia de fiscalización de drogas – y conceder mayor importancia a las medidas para la reducción del daño asociado al uso indebido de drogas. Dado que estos grupos son de origen heterogéneo y están integrados por investigadores, políticos, científicos médicos, economistas y destacados líderes de opinión, movidos en su mayoría por una motivación seria y fundada, representan un gran reto a la filosofía actual sobre fiscalización de drogas.</em>&#8220;</p></blockquote>
<p>Si bien no presenta la legalización como un asunto prioritario, el capítulo desmonta muchos de los prejuicios predominantes en el debate y procura suavizar las posturas enfrentadas. “<em>El debate sobre la regulación se ha desviado de su debido curso debido a un excesivo extremismo: por un lado, el grupo defensor de la ‘tolerancia cero’ y, por el otro, el de los legalizadores</em>”. El Informe Mundial sobre Drogas hacía constar el amplio abanico de posibilidades políticas señalando: “<em>Las leyes – incluidas las Convenciones internacionales – no son inamovibles y pueden modificarse si la voluntad democrática de las naciones así lo desea</em>”.&#8221;</p>
<p><strong>El fortalecimiento del mecanismo de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym></strong></p>
<p>El primero de toda una serie de conflictos durante el período previo a la UNGASS surgió ya en la primera reunión del Comité Preparatorio en Viena, en marzo de 1997. En un punto del orden del día llamado ‘Aplicación de los tratados internacionales en materia de fiscalización de drogas’, varios países – Australia, México, Sudáfrica, Suecia y Tailandia – presentaron una resolución sobre “<em>fortalecer el mecanismo de las Naciones Unidas para la fiscalización internacional de las drogas</em>”. El proyecto de la resolución reconocía que existía un elevado índice de uso indebido, cultivo, producción y distribución de estupefacientes y substancias psicotrópicas, así como de tráfico de drogas; un índice que, además de elevado, iba en constante aumento. Por este motivo, era necesario efectuar una revisión íntegra del mecanismo de control de drogas existente. Se solicitó al Secretario General que “designe un pequeño grupo de expertos independientes para emprender una revisión general sobre la manera en que han evolucionado los esfuerzos contra las drogas ilícitas dentro del sistema de las Naciones Unidas y con la finalidad de formular medidas dirigidas a reforzar la cooperación internacional contra las drogas ilícitas en el futuro” (E/CN.7/1997/L.6/Rev.1).</p>
<p>Tanto los Estados Unidos como el Reino Unido desaprobaron la palabra “<em>independientes</em>”, así que la versión final se refería a “<em>un pequeño grupo de expertos seleccionados tras efectuar las consultas pertinentes con, entre otros, los gobiernos</em>”. Además, en la versión definitiva se aclaraba que el “<em>fortalecimiento del mecanismo de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym></em>” debería realizarse “<em>en el marco de los tratados internacionales existentes sobre fiscalización de drogas</em>”. Un año después, en marzo de 1998, el Secretario General Kofi Annan designó un grupo de “<em>trece expertos de alto rango</em>”. En realidad, el comité estaba integrado por la junta directiva del Comité Preparatorio al completo y por algunos otros delegados nacionales (UNIS/NAR/627). Tras su primera reunión, en abril, el grupo preparó un informe sobre los progresos realizados para la UNGASS y, tras otras dos reuniones, presentó sus resultados durante el período de sesiones de la Comisión de Estupefacientes en marzo de 1999 (E/CN.7/1999/5).</p>
<p>Como comentario adicional, el grupo estimó:</p>
<blockquote><p>“<em>… aunque el determinar si un tratado era o no era adecuado no era de su incumbencia, había varias cuestiones esenciales que afectaban al régimen internacional de fiscalización de drogas de las que había que ocuparse con carácter prioritario. Una de esas cuestiones era la capacidad de la Comisión para desempeñar las funciones que le encomendaban los tratados. El Grupo de Expertos advirtió que la Comisión no se había ocupado todavía de algunas cuestiones fundamentales de la fiscalización de drogas de las que habían tratado ampliamente los medios informativos, incluida la ejecución de proyectos sobre la prescripción de heroína a los toxicómanos y el cambio en la forma en que la sociedad percibe el uso indebido de drogas y su mayor tolerancia</em>”.</p></blockquote>
<p>A pesar de su escaso margen de maniobra y de la ausencia de miembros independientes ajenos al sistema de las Naciones Unidas, los trece componentes del grupo señalaron ciertas deficiencias en el funcionamiento de éste. Por ejemplo, coincidió en que el plan de acción de las Naciones Unidas sobre fiscalización del uso indebido de drogas no había alcanzado sus objetivos, tal como se había remarcado durante una reciente valoración nada favorable. Asimismo, recomendaba intensificar la colaboración entre el PNUFID, el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo) y ONUSIDA. Con respecto al funcionamiento de la Comisión de Estupefacientes, el grupo opinaba: “<em>En los últimos años, la Comisión ha tendido a dejar de ser una entidad técnica para convertirse en una entidad más política. (…) Las cuestiones relativas a la fiscalización de drogas, de importancia crítica o creciente, tampoco se abordaron adecuadamente, en parte como consecuencia de la forma en que estaba estructurado el programa de trabajo de la Comisión. La situación estaba socavando poco a poco el papel de la Comisión como principal órgano normativo de las Naciones Unidas en materia de fiscalización de drogas</em>”. Como resultado de todo ello, durante los años posteriores se han celebrado más reuniones entre los períodos de sesiones, ha aumentado la coordinación entre los países donantes y receptores del PNUFID y se han incorporado “<em>Debates temáticos</em>” al período de sesiones ordinario de la Comisión de Estupefacientes para fomentar una discusión más centrada y sustancial acerca de cuestiones clave sobre las políticas.</p>
<p><strong>UNGASS 1988: el compromiso</strong></p>
<p>El Comité Preparatorio que se reunió en marzo de 1997 tenía que decidir qué país asumiría la presidencia. México, que había desempeñado un papel fundamental en la organización de la Sesión Especial, se presentó como candidato con el apoyo del bloque GRULAC de países latinoamericanos y del Caribe. Los Estados Unidos, no obstante, sentían cierta inquietud por el tono crítico que había adoptado México recientemente. Así que echaron mano de la dimisión, hacía apenas un mes, del general Gutiérrez Rebollo, conocido como el “<em>zar antidroga</em>” de México propiciada por las acusaciones de que había estado protegiendo a Amado Carrillo Fuentes, el principal narcotraficante mexicano (Fazio, 1997). Con la excusa de la corrupción generalizada en los organismos antidroga mexicanos, los Estados Unidos impidieron la candidatura de México. Y sólo tras largas horas de negociaciones entre bastidores se alcanzó un acuerdo para apoyar la presidencia de Portugal.</p>
<p>México siguió representando un destacado papel durante los preparativos de la UNGASS presidiendo el grupo intergubernamental encargado de elaborar el borrador de los Principios rectores de la reducción de la demanda de drogas, uno de los documentos clave en la agenda de la UNGASS. México también presentó proyectos de texto sobre cuestiones como el blanqueo de dinero y los precursores químicos. El objetivo de México, en palabras del representante permanente ante la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> de dicho país en Viena, consistía en adaptar el régimen internacional de control de drogas para que la reducción de la demanda adquiriera mayor importancia “<em>equilibrando así una estrategia que previamente estaba sesgada hacia un aspecto del problema</em>” (Lajous Vargas, 1998).</p>
<p>Se confiaba en que la UNGASS marcaría el fin de la “<em>época de señalar con el dedo</em>”. Como indicó el presidente colombiano Ernesto Samper en su discurso ante la Sesión Especial: “<em>Nadie está tan libre de pecado como para tirar la primera piedra</em>”. Tanto México como Colombia destacaron que se debería acabar con la antigua dicotomía entre países tradicionalmente productores y consumidores para dar paso al principio de la “<em>responsabilidad compartida</em>”. Este principio, según su opinión, debería convertirse en la piedra angular del control internacional de drogas y, para ello, no sólo había que admitir los desequilibrios del pasado, sino también que las fronteras tradicionales se habían desdibujado con el paso del tiempo. Tras una serie de arduas negociaciones, centradas en cuestiones sobre la reducción de la demanda y los precursores químicos, el resultado final de la UNGASS reflejó el ambiente que se respiraba. Al menos, en esencia. Muchos de los documentos aprobados hacen hincapié en la responsabilidad del “<em>Norte</em>” para, entre otras cosas, reducir la demanda, regular el comercio de precursores químicos, controlar la producción de estimulantes de tipo anfetamínico (EA) y abordar cuestiones como el blanqueo de dinero.</p>
<p>El principal impedimento para alcanzar este nuevo equilibrio surgió a partir de una propuesta presentada por Pino Arlacchi, al que se nombró nuevo director ejecutivo del PNUFID durante el proceso de preparación, en septiembre de 1997. Su plan SCOPE, cuyas siglas en inglés corresponden a la Estrategia para la Eliminación de la Coca y la Adormidera, se proponía erradicar estos cultivos en un plazo de diez años, es decir, para el 2008, e instaba a hacerlo en Colombia, Bolivia, Perú, Birmania, Laos, Vietnam, Afganistán y Pakistán, los ocho países en que se concentra la producción de coca y opio (Blickman, 1998). El plan SCOPE resucitó el discurso sobre un “<em>mundo libre de drogas</em>” mediante la total eliminación de cultivos relacionados con éstas, y habría devuelto el peso de la responsabilidad a los países productores de opio y coca.</p>
<p>Aunque el plan nunca se aprobó, aportó el impulso necesario para la adopción del artículo más polémico de la Declaración Política de la UNGASS: el artículo 19 que exhorta a “<em>eliminar o reducir considerablemente el cultivo ilícito del arbusto de coca, la planta de cannabis y la adormidera para el año 2008</em>” (A/RES/S-20/2). Tras un acalorado debate, se acordó que se fijaría ese mismo año como fecha límite para “<em>eliminar o reducir considerablemente la fabricación, la comercialización y el tráfico ilícito de sustancias sicotrópicas, comprendidas las drogas sintéticas y la desviación de precursores</em>” así como para “lograr resultados importantes y mensurables en la esfera de la reducción de la demanda para el año 2008”. Estos son los puntos que constan en la agenda para la revisión de mitad de período de abril de 2003: “<em>examinar los avances alcanzados y los obstáculos encontrados</em>” cuando nos encontremos a mitad de camino del plazo fijado para 2008.</p>
<p>Durante la Sesión Especial, fueron pocos los delegados que siguieron manifestando sus dudas acerca del frágil consenso que tanto costó alcanzar. Raymond Kendall, Secretario General de Interpol, comentó: “<em>A pesar de que la aplicación de la ley constituye la razón de ser de Interpol, no creemos que sea la panacea de todos los males asociados a la problemática de la droga</em>”. Destacó la necesidad de nuevas políticas que actuaran especialmente sobre los factores que conducen a la aparición y al desarrollo de los denominados comportamientos anormales. Ello implicaría hacer frente a programas de reducción del riesgo con seriedad y conciencia, desde la perspectiva obligada de la salud pública. Añadió también que “<em>una nueva política no debería ser tan ingenua como para confundir la realidad con la fe demagógica y partir de información objetiva y de investigaciones multidisciplinarias</em>”. De modo parecido, el ministro de asuntos exteriores de los Países Bajos, Hans van Mierlo, insistió en la necesidad de iniciar estrategias basadas en nuevos resultados: “<em>Lo primero que deberíamos hacer sería evaluar los resultados de nuestros esfuerzos hasta el momento para poder discernir qué es lo que realmente funciona. No nos dejemos acorralar por las discusiones ideológicas del pasado al estudiar futuras estrategias. Ciñámonos en cambio a los hechos que hemos podido constatar a partir de nuestras prácticas durante los últimos años</em>” (A/S-20/PV.1-9).</p>
<p>Sin embargo, desde que se celebró la UNGASS en 1988, no se han tomado demasiadas iniciativas en ese sentido. El programa PSA de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> se desmanteló y se fundió de nuevo en 2000 con el Departamento de Salud Mental del que se había separado en 1990. Pino Arlacchi, el director ejecutivo del PNUFID, censuró gran parte del Informe Mundial sobre Drogas 2000. El capítulo sobre regulación, que debía ser la continuación del de 1997, desapareció por completo. El coordinador, Francisco Thoumi, abandonó la agencia manifestando su protesta. “<em>Arlacchi estaba muy preocupado porque el borrador original no reflejaba su visión de la situación de las drogas en el mundo. Consideraba que era demasiado pesimista y que no mostraba los recientes progresos alcanzados en la lucha contra la droga. Solía argüir que el problema mundial de las drogas estaba a punto de solucionarse y que sólo eran tres países lo que suponían un verdadero problema: Colombia, Afganistán y Birmania”</em> (Thoumi, 2002). Parte del personal de PNUFID se vio obligado a abandonar la agencia o dimitió por sus diferencias con Arlacchi. Hubo una purga – por no hablar de caza de brujas – para limpiar el sistema de control de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> de cualquier elemento supuestamente “<em>derrotista</em>” que pudiera romper el ‘<em>espíritu de unión</em>’.</p>
<p><strong>Conclusiones</strong></p>
<p>El funcionamiento basado en el consenso propio del mecanismo de control de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> ha propiciado situaciones muy curiosas. &#8220;<em>Las drogas ilícitas pueden resultar de lo más paradójicas. El comportamiento irracional que, en principio, deberían mostrar las personas que las consumen es en ocasiones propio de muchas de las que no lo hacen</em>&#8221; (Grinspoon, 1993). En su fuero interno, “<em>la mayor parte de las autoridades considera que la erradicación de las drogas es una meta poco realista</em>” y que el régimen actual carece de la eficacia necesaria. Pero en cuanto toman asiento en las salas de conferencias de Viena y Nueva York, se suben al tren del consenso y la mayoría de los representantes se deja arrastrar por la retórica habitual mientras que la minoría procura pasar lo más desapercibida posible. Así pues, tras una década de conferencias de alto nivel durante la que se ha coincidido en que “<em>el mal avanza más aprisa que el remedio</em>”, se frena toda iniciativa para “<em>detectar las causas de la ineficacia del presente sistema de fiscalización</em>”. Los resultados de los estudios científicos patrocinados por la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> se han desatendido de manera deliberada y cualquier iniciativa para formular &#8216;<em>los cambios que deben efectuarse</em>&#8216; se la lleva el viento. A pesar de todo lo expuesto, la comunidad internacional reunida en 1988 concluyó que se podría conseguir en 10 años lo que no se había logrado en los 25 que se fijaron como plazo en la Convención de 1961.</p>
<p>La JIFE declaró ya en su informe de 1994: “<em>La comunidad internacional ha expresado su deseo de que, en lugar de reabrir todos los debates, prefiere desarrollar las estrategias definidas en común y ampliar sus principios a fin de establecer la manera de fortalecer las medidas de fiscalización de drogas</em>” (E/INCB/1994/1/Sup.1: 8). Poco importa si la estrategia no proporciona resultados positivos siempre que la comunidad internacional muestre un mayor compromiso: “<em>Esperamos que el año que viene, a diferencia de éste, podamos hablar de progresos reales”</em>. “<em>Cualquier duda, vacilación o revisión injustificada de la validez de los objetivos que deben alcanzarse socavarían nuestro compromiso</em>”. Los numerosos llamamientos – procedentes de la propia “<em>comunidad internacional</em>” – para “<em>analizar con criterio estrategias para el futuro y, además, hacerlo con una actitud abierta que esté dispuesta a aprender de las lecciones del pasado y a experimentar cuando sea necesari</em>o” se han topado con acusaciones maniqueístas – típicas de la guerra fría – sobre la traición a “<em>nuestra noble causa</em>”.</p>
<p>Por lo tanto, no es de extrañar el hecho de que “<em>la sociedad civil muestre una creciente impacienci</em>a”, según observó muy acertadamente el Secretario General. Los resultados de la revisión de la UNGASS, que tendrá lugar en abril de 2003, sin duda se convertirán, tal como predijo el presidente de la Sesión, en “<em>la prueba de fuego para demostrar la capacidad de respuesta de la comunidad internacional ante los complejos problemas planteados tras el fin de la guerra fría</em>”. Para superar la prueba, quizá sería buena idea retomar algunas de las iniciativas del período precedente a la UNGASS y volver a añadirlas a la agenda. Las circunstancias han variado considerablemente desde entonces y, en estos momentos, podrían alcanzarse conclusiones distintas:</p>
<p style="padding-left: 30px;">(1) Transcurridos ya cinco años, y a pesar del compromiso político renovado en la UNGASS, no se ha realizado ningún avance en términos de consumo y producción. Los ministros quedarían en el más completo ridículo si, en la reunión de abril, se limitaran a seguir afirmando que para 2008 habrán conseguido “<em>eliminar o reducir significativamente</em>” los cultivos de coca, la adormidera y la cannabis y la producción de drogas sintéticas.</p>
<p style="padding-left: 30px;">(2) La Oficina contra la Droga y el Delito de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> (ODC, siglas en inglés) está experimentando un proceso de reforma emprendido por su nuevo director ejecutivo, Antonio Costa, que permitirá a la agencia despedirse de la crisis de los últimos años y de la censura impuesta por su predecesor. Puede que ello amplíe la capacidad del PNUFID, que se enmarca dentro de la ODC, para ejercer su función como “<em>centro de investigación</em>” animando el debate político sobre las drogas en el ámbito internacional.</p>
<p style="padding-left: 30px;">(3) En el Plan de Acción desarrollado para aplicar la Declaración sobre los principios rectores de la reducción de la demanda de drogas de la UNGASS, los países se comprometieron a ofrecer “<em>todo el espectro de servicios, incluida la reducción de las consecuencias perjudiciales para la sociedad y la salud del uso indebido de drogas</em>” (A/RES/54/132). El drama del SIDA en todo el mundo ha puesto de relieve la necesidad de tomar medidas de reducción del riesgo para afrontar la propagación del virus relacionada con el uso de drogas por vía intravenosa. La Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA adoptada por la UNGASS en junio de 2001 insta explícitamente a las naciones a garantizar para 2005 un mayor acceso a equipo esterilizado para inyecciones, y a fomentar “actividades para la reducción de los daños causados por el consumo de drogas” (A/RES/S-26/2: art. 52). Así pues, resulta imposible – además de irresponsable – seguir evitando un debate abierto sobre el concepto de reducción del daño en el ámbito de la Comisión de Estupefacientes.</p>
<p style="padding-left: 30px;">(4) Varios países han relajado sus leyes sobre el cannabis y en toda Europa y el Canadá se están desarrollando debates más objetivos sobre la posibilidad de la despenalización y la legalización. Este clima político vuelve a plantear en el ámbito de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> las tradicionales dudas acerca de las incoherencias en los tratados sobre el cannabis y la coca. Tal como ya se señaló en 1971, el cannabis “<em>no forma parte – y, objetivamente, nunca lo hizo – de las disposiciones de un tratado cuyo objetivo explícito consiste en prevenir la ‘adicción a los estupefacientes.’ La inclusión del cannabis en un tratado sobre estupefacientes fue una equivocación debida a los datos médicos y científicos erróneos de que disponían los delegados cuando se preparó el proyecto del tratado</em>” (Leinwand, 1971).</p>
<p>Aunque la historia presentada en este artículo atestigua los límites del funcionamiento racional del mecanismo de control de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym>, estos últimos acontecimientos podrían crear las condiciones necesarias para que un grupo de países con ideas afines puedan acabar con la actual parálisis. El ministro de exteriores George Papandreou anunció una iniciativa tomada por la presidencia griega de la UE en ese sentido: “<em>El primer paso para encontrar nuevas maneras de abordar el problema de las drogas debería consistir en una evaluación exhaustiva de los tratados internacionales en esta materia. Debemos verificar su eficacia, poner al descubierto sus puntos débiles y presentar propuestas con miras a encontrar otros métodos para formular y aplicar las políticas sobre drogas</em>” (Papandreou, 2002).</p>
<p><strong>Reconocimientos</strong></p>
<p>El autor desea expresar su agradecimiento al Fondo Europeo para Políticas de Drogas NEF, por el apoyo financiero brindado al Transnational Institute durante el período de investigación y redacción de este documento.</p>
<p>Martin Jelsma<br />
<a title="Visitar Transnational Insitute (50 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.tni.org"><acronym title="Trans National Institute">TNI</acronym></a>, enero de 2003</p>
<p><strong>REFERENCIAS</strong></p>
<p><em><strong>Documentos de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym></strong></em></p>
<blockquote><p>A/48/PV.37-42. Asamblea General de las Naciones Unidas, 48° Sesión, Documentos Oficiales, Agenda Item 112, Control Internacional de Drogas, 26 a 28 de octubre de 1993.</p>
<p>A/51/469. 51° período de sesiones de la Asamblea General. Preparativos y posible resultado de un período extraordinario de sesiones de la Asamblea General dedicado a la fiscalización internacional de drogas. Informe del Secretario General. 9 de octubre de 1996.</p>
<p>A/C.3/48/2. México y la cooperación internacional contra la producción, demanda y tráfico ilícito de drogas, Carta dirigida al Secretario General por el Representante Permanente de México ante las Naciones Unidas, 20 de octubre de 1993.</p>
<p>A/RES/48/12. Resolución de la Asamblea General, Medidas para fortalecer la cooperación internacional contra la producción, la venta, la demanda, el tráfico y la distribución ilícitos de estupefacientes y sustancias sicotrópicas y actividades afines, 28 de octubre de 1993.</p>
<p>A/RES/54/132. Plan de Acción para la aplicación de la Declaración sobre los principios rectores de la reducción de la demanda de drogas, Anexo a la resolución, Asamblea General, 2 de febrero de 2000.</p>
<p>A/RES/S-20/2. Declaración Política, 20º período extraordinario de sesiones de la Asamblea General, 9ª reunión plenaria, 10 de junio de 1998.</p>
<p>A/RES/S-26/2. Declaración de compromiso en la lucha contra el VIH/SIDA. 26° período extraordinario de sesiones de la Asamblea General sobre el VIH/SIDA, junio de 2001.</p>
<p>A/S-20/PV.1-9. Asamblea General 20° Special Session, Documentos Oficiales, 8 a 10 de junio de 1998.</p>
<p>E/1993/29. Comisión de Estupefacientes, Informe de la 36° Session. Consejo Económico y Social, Registros oficiales 1993.</p>
<p>E/1996/27, Comisión de Estupefacientes, Informe sobre el 39° período de sesiones (16 a 25 de abril), Consejo Económico y Social, Registros Oficiales 1996.</p>
<p>EE/1996/SR.10-15. ECOSOC, Sesión Substantiva de 1996, Resumen de registros provisionales del encuentro, Nueva York, 25 a 27 de junio de 1996.</p>
<p>E/CN.7/1995/14. Seguimiento de los resultados de las reunions plenarias de alto nivel en la 48 sesión de la Asamblea General para examiner el estatus de la cooperación internacional contra la producción ilícita, venta, demanda, tráfico y distribución de estupefacientes y substancias psicotrópicas; Aplicación de la resolución 48/12 de la Asamblea General, Informe del Director Ejecutivo, 1 de febrero de 1995.</p>
<p>E/CN.7/1996/3. Seguimiento de la resolución 48/12 de la Asamblea General, Informe del Director Ejecutivo, enero de 1996.</p>
<p>E/CN.7/1996/L.16. Resolución. Sesión especial de la Asamblea General dedicada al combate a la producción ilícita, venta, demanda, tráfico y distribución de estupefacientes y substancias psicotrópicas y actividades relacionadas.</p>
<p>E/CN.7/1997/L.6/Rev.1. Proyecto de resolución de 24 de marzo de 1997, Revisión del Programa Internacional de Control de Drogas de las ONU: fortalecimiento de la maquinaria de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> para el control internacional de drogas. Comisión de Estupefacientes, 40° período de sesiones, Viena, 18 a 27 de marzo de 1997.</p>
<p>E/CN.7/1999/5. Fortalecimiento del mecanismo de las Naciones Unidas para la fiscalización de drogas. Informe sobre la reunión del Grupo de Expertos de Alto Nivel convocado para examinar el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas y fortalecer los mecanismos de las Naciones Unidas para la fiscalización internacional de drogas, celebrada en Viena del 22 al 24 de abril y del 29 de junio al 3 de julio, y en Nueva York del 26 al 30 de octubre de 1998. 7 de diciembre de 1998.</p>
<p>E/CN.7/590. Comentario sobre las convenciones de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> contra el tráfico ilícito de estupefacientes y substancias psicotrópicas, hecho en Viena el 20 de diciembre de 1988, Nueva York: Naciones Unidas, 1998, ISBN 92-1-148106-6</p>
<p>E/INCB/1994/1. Informe para 1994 de la Junta Internacional para la Fiscalización de Estupefacientes, Nueva York, 1995.</p>
<p>E/INCB/1994/1/Supp.1. Eficacia de los tratados internacionales de control de drogas, Suplemento al Informe de la JIFE para 1994, Nueva York: Naciones Unidas, 1995.</p>
<p>Convención Única sobre Estupefacientes (1961), Naciones Unidas, Nueva York 1961, Artículo 49. La Convención entró en vigor el 13 de diciembre de 1964.</p>
<p>UNDCP/1994/AG.7. Informe del encuentro sostenido por el grupo consultivo intergubernamental ad hoc para la resolución 3 de la Comisión de Estupefacientes (XXXVII), 18 de noviembre de 1994.</p>
<p>UNDCP. Declaración del Director ejecutivo del PNUFID en la 37° Sesión de la CE, Viena, 13 de abril.</p>
<p>UNDCP. World Drug Report, UNDCP/Oxford University Press. ISBN 0-19-829299-6.</p>
<p>UNIS/NAR/627. El Secretario general Kofi Annan designa a expertos altamente calificados para revisar los progresos de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> contra las drogas ilícitas. Servicio de información de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym>, 9 de marzo de 1998.</p>
<p>WHA48/1995/REC/3. 48° Asamblea Mundial de la Salud, Resúmenes de los registros e informes de los Comités, Ginebra, 1 a 12 de mayo de 1995.</p>
<p>WHO/MSA/PSA/97.4. Cannabis: una perspectiva sanitaria y agenda investigativa; Programa de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> sobre el abuso de substancias, 1997.</p>
<p>WHO (1993). Organización Mundial de la Salud, Comité de expertos de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> sobre drogodependencia: 28° Informe, Ginebra: <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> Series de Informes Técnicos No. 836.</p>
<p>WHO. Publicación del estudio global más amplio que se haya realizado sobre el uso de la cocaína. Comunicado de prensa WHO/20, 14 de marzo.</p>
<p>WHO. WHO did not bow to political pressure in publishing a report on cannabis; (La <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym> no se dejó presionar políticamente al publicar su informe sobre el cannabis) Comunicado de prensa WHO/26, 19 de febrero.</p>
<p>WHO. The Global Burden of Disease; Alan D. Lopez, Epidemiology and Burden of Disease Team, Organización Mundial de la Salud. 2020 Focus 5, Brief 2, febrero de 2001.</p>
<p>WHO/UNICRI (1995). WHO/UNICRI Proyecto sobre cocaína, 5 de marzo de 1995 (dossier informativo no publicado).</p></blockquote>
<p><em><strong>Artículos</strong></em></p>
<blockquote><p>Blickman, T. (1998). Caught in the Crossfire: Developing Countries, the UNDCP, and the War on Drugs, <acronym title="Trans National Institute">TNI</acronym>/CIIR, Londres, junio de 1988. http://www.tni.org/drugs/reports/caught.htm</p>
<p>Fazio, C. (1997). México: El caso del narco general. En Crimen Uniformado, <acronym title="Trans National Institute">TNI</acronym>/CEDIB, Cochabamba, Octubre.</p>
<p>Grinspoon, L. and Bakalar, J. (1993). Marihuana, the Forbidden Medicine, Yale University Press.</p>
<p>Haworth, A. (1991). Action against drug abuse-Yes; A form of witch-hunt-No. Comments on the ‘Six Horsemen and the WHO programme on substance abuse’. British Journal of Addiction, 86, 1391-1403.</p>
<p>Hall, W., Room, R. and Bondy, S. (1995). WHO Project on Health Implications of Cannabis Use: A Comparative Appraisal of the Health and Psychological Consequences of Alcohol, Cannabis, Nicotine and Opiate Use; National Drug and Alcohol Research Centre, University of New South Wales, and Addiction Research Foundation, Toronto.</p>
<p>Lajous Vargas, R. (1998). La <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> y el Narcotráfico, Nexos, 246, junio.<br />
http://www.nexos.com.mx/internos/foros/drogas/drogas_8.asp</p>
<p>Leinwand, M. (1971). The International Law of Treaties and United States legalization of marijuana. Columbia Journal of Transnational Law, Vol. 10, 413-441.</p>
<p>New Scientist (1998). High anxieties. What the WHO doesn’t want you to know about cannabis. 21 de febrero.</p>
<p>Papandreou, G. (2002). Aims and priorities of the Greek EU-presidency. Eleftherotypia, Atenas, 25 de noviembre (traducción no oficial extraída de la prensa griega a través de un tercer idioma de Jan G. van der Tas).</p>
<p>Polak, F. and Lap, M. (1994). A View on the Board. International Journal of Drug Policy, p. 147-56.</p>
<p>Room, R. (1997). Harm Reduction, Human Rights and the W.H.O. Expert Committee on Drug Dependence. In Patricia Erickson, Diane Riley, Yuet Cheung and Pat O’Hare, eds., Harm Reduction: A New Direction for Drug Policies and Programs. Toronto: University of Toronto Press. p. 119-130.</p>
<p>R. Room, ‘The Rhetoric of International Drug Control’, Substance Use and Misuse, 34(12), 1999, p. 1689-707</p>
<p>Sinha, J. (2001). The History and Development of the Leading International Drug Control Conventions. Prepared for the Senate Special Committee on Illegal Drugs, Law and Government Division, Canadá.</p>
<p>Taylor Martin, S. (2001). U.S. Policy not limited to Borders. St. Petersburg Times, 29 de julio.</p>
<p>Thoumi, F. (2002). Can the United Nations support “objective” and unhampered illicit drug policy research? A testimony of a UN funded researcher. Crime, Law &amp; Social Change, 38, p. 161–183.</p></blockquote>
<p>Fuente <a title="Fuente del artículo (26 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.ungassondrugs.org/index.php?option=com_content&amp;task=view&amp;id=59&amp;Itemid=109">Ungass on Drugs</a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.wond.info/archivo/376/ungass-la-historia-no-escrita/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La guerra contra las drogas ataca la democracia</title>
		<link>http://www.wond.info/archivo/225/la-guerra-contra-las-drogas-ataca-la-democracia/</link>
		<comments>http://www.wond.info/archivo/225/la-guerra-contra-las-drogas-ataca-la-democracia/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 15 Jan 2008 11:49:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rob</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[marihuana]]></category>
		<category><![CDATA[narcotráfico]]></category>
		<category><![CDATA[perú]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>
		<category><![CDATA[represión]]></category>
		<category><![CDATA[terrorismo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.wond.info/?p=225</guid>
		<description><![CDATA[ENTREVISTA A RICARDO SOBERÓN GARRIDO
Ricardo Soberón Garrido, reconocido analista internacional en asuntos de drogas y seguridad. Profesor de la Universidad de Lima, peruano experto en geopolítica regional del narcotráfico explica en detalle por qué está convencido de que la actual política represiva contra el comercio ilegal de estupefacientes es un verdadero fracaso. “Nuestras democracias y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>ENTREVISTA A RICARDO SOBERÓN GARRIDO</strong></p>
<p><img class="alignleft size-full wp-image-226" title="Ricardo Soberon" src="http://wond.info/wp-content/uploads/2009/01/ricardo-soberon.jpg" alt="Ricardo Soberon" hspace="5" width="99" height="136" />Ricardo Soberón Garrido, reconocido analista internacional en asuntos de drogas y seguridad. Profesor de la Universidad de Lima, peruano experto en geopolítica regional del narcotráfico explica en detalle por qué está convencido de que la actual política represiva contra el comercio ilegal de estupefacientes es un verdadero fracaso. “<em>Nuestras democracias y nuestras instituciones, además, se han deteriorado como consecuencia de esta política represiva</em>”.</p>
<p>&#8220;<em>No hay un problema mundial de drogas: hay problemas nacionales que deben ser respondidos en términos nacionales porque uno de los trucos sobre los cuales se ha basado el sistema internacional ha sido hacernos pensar que el problema es global, que la respuesta es global, y que nadie puede poner en tela de juicio ese paradigma internacional</em>&#8220;, asegura. “<em>Hay que permitir que los países adopten sus propias prioridades. Allí donde deban aumentar los precios, aumentarán los precios; allí donde deban reprimir selectivamente, reprimirán selectivamente; allí donde deban liberalizar el consumo y penalizar alguna droga, que lo hagan. No hay un problema mundial de drogas: hay problemas nacionales que deben ser respondidos en términos nacionales porque uno de los trucos sobre los cuales se ha basado el sistema internacional ha sido hacernos pensar que el problema es global, que la respuesta es global, y que nadie puede poner en tela de juicio ese paradigma internacional&#8221;</em>.</p>
<p><strong class="spip">–¿Por qué desde los organismos internacionales no se reconoce que esta política ha fracasado o al menos no ha dado los resultados esperados?</strong></p>
<p class="spip">El lenguaje de la diplomacia es muy sutil para poder decir las cosas y obviamente Naciones Unidas y muchas de sus instancias dependen de la cooperación internacional, particularmente de los Estados Unidos. Es el caso de la <acronym title="Organización Mundial de la Salud">OMS</acronym>, de la Unesco, de varias organizaciones. Si sus funcionarios no reproducen ese discurso corren serio peligro de ver cortados sus presupuestos.</p>
<p class="spip"><strong class="spip">–¿A quién le interesa mantener este esquema represivo? </strong></p>
<p class="spip">–Fundamentalmente a sectores del aparato empresarial y militar de los Estados Unidos. En el terreno empresarial obviamente los laboratorios farmacéuticos internacionales que pretenden seguir manteniendo el monopolio del control de las situaciones de neurosis, de psicosis, de distinto tipo de patologías a partir de sus propios medicamentos y no permitir que la gente tenga salidas más naturales. En el terreno militar estamos evidenciando un proceso de privatización de la guerra, particularmente en América latina. Organizaciones y agencias de seguridad y de orden público del aparato tecnológico militar de Estados Unidos están interesadas en alimentar a las fuerzas armadas y policiales de nuestros países, y a sus servicios de inteligencia para poder encomendarles nuevas misiones, entre otras, el control del narcotráfico, el seguimiento y monitoreo de vuelos sospechosos, de embarcaciones sospechosas, la devolución de migrantes, etc. Hay también otros actores ideológicamente interesados, en algunos casos podemos hablar de sectores de la Iglesia Católica, muy conservadores, que son incapaces de aceptar fórmulas muy individuales de alteración de la conciencia.</p>
<p class="spip">También del partido conservador norteamericano y de movimientos de apoyo a esas posiciones que hacen lobby dentro del Congreso.</p>
<p class="spip"><strong class="spip">–¿Cómo analiza los vínculos entre el narcotráfico y el terrorismo en Latinoamérica? </strong></p>
<p class="spip">Al compartir enemigos, escenarios geográficos, target sociales, ambos fenómenos adoptan decisiones compartidas para poder usufructuar mutuamente de ciertos beneficios. Eso pasó en Perú, en Colombia, en los Balcanes y en Medio Oriente. Pero no puede llevar a la terrible confusión de asemejar a dos fenómenos que tienen causalidades completamente distintas: una, el narcotráfico, un terreno estrictamente capitalista de oferta y demanda; otro, el terrorismo, obedece a criterios distintos de entendimiento del mundo. Ese es un terrible error de distorsión. Sin duda es otro elemento que ha sido funcional por parte de esta guerra contra las drogas, es que por primera vez se logró el consenso internacional para armonizar la ecuación: narcotráfico igual a terrorismo. Porque eso no es nuevo ni es solamente posterior al 11 de septiembre de 2001. Los intentos por tratar de vincular narcotráfico con terrorismo vienen de la década del ’70 y, sin embargo, había mucha resistencia de carácter académico, político, operativo, para poder hacer este equilibrio. Hoy por hoy, drogas es igual a terrorismo a todo nivel.</p>
<p class="spip">Imagínese que la oficina más importante de Naciones Unidas era el Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas” (UNDCP, por su sigla en inglés) y ahora es la <a class="spip_out" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.unodc.org/" title="(24 hits)">Oficina de Drogas y Crimen de las Naciones Unidas</a>, donde la palabra “crimen” se refiere fundamentalmente a delitos sobre drogas y delitos por terrorismo. Y más allá de eso, en las calles hoy por hoy se empiezan a criminalizar conductas sociales que tienen que ver con reacciones críticas frente a las políticas de drogas. Por lo menos en mi país, se aprobó un proyecto por el cual cualquier oposición social a las acciones de erradicación compulsiva de hoja de coca son criminalizables con penas de entre 8 y 12 años. Obviamente no podemos caer en la ingenuidad de decir que no hay situaciones de alianza y relaciones. Y de hecho, de eso se trata, de tener la habilidad como gobernantes para poder dictar políticas sensatas para poder abordar esa convergencia entre el narcotráfico y lo que corresponda al terrorismo.</p>
<p class="spip">El punto de vista fundamental es señalar que son dos fenómenos social y económicamente totalmente distintos. El tráfico de drogas es un fenómeno que responde a una lógica empresarial como cualquier otra, a nivel local, regional, hemisférico, global. El narcotraficante va a aprovechar de la mejor manera posible los mecanismos de integración, las zonas francas, las redes hidroviales, y cualquier otro instrumento que esté diseñado para promover el comercio regional. Más aún, la Comunidad Andina puede fracasar, el Mercosur puede fracasar, las relaciones entre ambas institucionalidades pueden fracasar, pero el narcotráfico ha sabido responder de la mejor manera posible en ese escenario. Por que si no qué explica, entre otros factores, a partir de 2000 este boom de la aparición y presencia de la pasta base de cocaína y del clorohidrato de cocaína en las ciudades como Buenos Aires, Río y San Pablo, procedentes de Bolivia o de Perú. El narcotráfico, en ese contexto, ha sabido responder comercialmente. Acabo de estar en la triple frontera entre Brasil, Perú y Colombia. El río Amazonas es un eje fluvial fundamental para la salida de la cocaína para Manaos y Belem do Pará. Y de retorno, esas mismas embarcaciones traen las armas y los precursores para las FARC y los grupos de traficantes, y esto es sostenido por gente de la policía federal brasileña.</p>
<p class="spip"><strong class="spip">–¿Qué consecuencias sobre el espacio público puede traer este tipo de políticas represivas en el terreno de las drogas ilegales?</strong></p>
<p class="spip">Una, la reducción de los espacios de convivencia y de ejercicios de derechos. Cada vez se piensa más en el establecimiento de normas de interceptación telefónica, en el aumento de los casos de flagrancia para poder detener a las personas sin mandato judicial, en incrementar los controles administrativos aduaneros y migratorios para impedir el libre tránsito de las personas; en penetrar intrusivamente en los espacios de la libre intimidad de las personas, por ejemplo, en el ámbito del trabajo para poder determinar si una persona ha consumido una determinada sustancia. Si uno toma en consideración todos estos distintos mecanismos que existen, nos encontramos con que el individuo, el hombre de la calle, cada vez va a encontrar menores espacios de ejercicio de derechos, mayores posibilidades de ser amenazado por este Big Brother que es el Estado, que curiosamente se reduce en determinados ámbitos pero aumenta su capacidad de acción alimentado además por instrumentos tecnológicos que permiten saber hoy en día qué hace o qué no hace una persona hasta dentro de su intimidad personal. Ese es un resultado muy puntual y concreto.</p>
<p class="spip"><strong class="spip">–¿La respuesta debe ser la misma para distintos tipos de drogas?</strong></p>
<p class="spip">Para ser realista, cualquier cambio debe ser progresivo y paulatino. No va a haber cambios de paradigmas totales. Estoy a favor de un proceso progresivo de desmantelamiento del programa penal que se basa en la separación de lo legal y lo ilegal porque eso es una distorsión, es un error. Hay que reformular ese concepto para hablar más que de sustancias, de usos. Habrá usos posibles, usos aceptables, usos problemáticos, usos socialmente no aceptables, usos potencialmente peligrosos. Ese me parece un nuevo criterio para poder empezar a trabajar.</p>
<p class="spip"><strong class="spip">–¿Se debería empezar con la despenalización de la tenencia de marihuana para consumo personal? </strong></p>
<p class="spip">Es lo más inmediato. Lo que menos resistencia debe de ofrecer a la luz de la evidencia estadística. Pero en definitiva yo no me puedo quedar solamente con una planta. No es posible que el sistema represivo criminalice plantas. No corresponde.</p>
<p class="spip" style="text-align: right;"><span style="font-size: x-small;">Fuente </span><a class="spip_out" href="http://www.wond.info/go.php?http://liberadamaria.org/2007/12/23/%e2%80%9cla-guerra-contra-las-drogas-dana-la-democracia%e2%80%9d/" title="(132 hits)"><span style="font-size: x-small;">Liberadamaría</span></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.wond.info/archivo/225/la-guerra-contra-las-drogas-ataca-la-democracia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>informe Mundial sobre las Drogas de la ONU sufre de espejismos</title>
		<link>http://www.wond.info/archivo/264/informe-mundial-sobre-las-drogas-de-la-onu-sufre-de-espejismos/</link>
		<comments>http://www.wond.info/archivo/264/informe-mundial-sobre-las-drogas-de-la-onu-sufre-de-espejismos/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 27 Oct 2007 14:42:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rob</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[anfetaminas]]></category>
		<category><![CDATA[coca]]></category>
		<category><![CDATA[cocaína]]></category>
		<category><![CDATA[éxtasis]]></category>
		<category><![CDATA[marihuana]]></category>
		<category><![CDATA[opio]]></category>
		<category><![CDATA[política]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.wond.info/?p=264</guid>
		<description><![CDATA[No hay una evidente correlación entre las iniciativas de control de drogas de la ONU y una aparente &#8216;recesión&#8217; en la economía de las drogas
El director ejecutivo de la ONUDD, Antonio Maria Costa, afirma que hay una evidente correlación entre las iniciativas de control de drogas de la ONU y una aparente &#8216;recesión&#8217; en la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h4><em>No hay una evidente correlación entre las iniciativas de control de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> y una aparente &#8216;recesión&#8217; en la economía de las drogas</em></h4>
<p>El director ejecutivo de la <acronym title="Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito">ONUDD</acronym>, Antonio Maria Costa, afirma que hay una evidente correlación entre las iniciativas de control de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> y una aparente &#8216;recesión&#8217; en la economía de las drogas, aunque el Informe no logra documentar dicha recesión. Otros estudios sobre el mercado tampoco detectan en éste una influencia significativa de las medidas de fiscalización de drogas.</p>
<p>El Informe Mundial sobre las Drogas 2007, presentado el 26 de junio, con motivo del Día Internacional contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas, sufre de espejismos sobre la eficacia de la fiscalización de drogas encabezada por la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym>.</p>
<p>&#8220;La información inoportuna se esconde bajo la alfombra, y los datos que confirman el mensaje de éxito deseado se resaltan exageradamente. Esto refleja la posición ambigua de la <acronym title="Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito">ONUDD</acronym> como agente político y centro de conocimientos especializados&#8221;, explica Tom Blickman, investigador del Transnational Institute (<acronym title="Trans National Institute">TNI</acronym>), un instituto de investigación sobre políticas internacionales que lleva una década actuando como observatorio de los organismos de fiscalización de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> y los mercados ilícitos mundiales.</p>
<p>La Oficina de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> contra la Droga y el Delito (<acronym title="Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito">ONUDD</acronym>) está en un dilema. En la revisión de la Sesión Extraordinaria de la Asamblea General de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> (UNGASS) de 1998 sobre drogas del próximo año, la Oficina desea demostrar que los compromisos para reducir la oferta y demanda ilícitas en 2008 están teniendo su impacto. No obstante, la mayoría de datos sobre oferta y demanda demuestra lo contrario.</p>
<p>En el prefacio del Informe, el director ejecutivo de la <acronym title="Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito">ONUDD</acronym>, Antonio Maria Costa, afirma que hay una evidente correlación entre las iniciativas de control de drogas de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> y una aparente &#8216;recesión&#8217; en la economía de las drogas, aunque el Informe no logra documentar dicha recesión. Otros estudios sobre el mercado tampoco detectan en éste una influencia significativa de las medidas de fiscalización de drogas. &#8220;Los niveles de producción de opio y coca no han cambiado significativamente en la última década, e indicadores como la reducción de los precios y el aumento de la pureza de la cocaína y la heroína sugieren una oferta abundante&#8221;, comenta Martin Jelsma, coordinador del programa de drogas de <acronym title="Trans National Institute">TNI</acronym>.</p>
<p>Los datos sobre cannabis y estimulantes anfetamínicos (EA) son tan incompletos que toda cifra no es más que un cálculo aproximado y poco fiable. El Informe evalúa la situación del cannabis basándose principalmente en el caso de Marruecos, que sólo es uno de los 164 países y territorios donde se cultiva cannabis.<br />
&#8220;A pesar de las medidas de erradicación récord, según un estudio de la Casa Blanca, la producción de coca en Colombia aumentó por tercer año consecutivo en 2006, lo cual contradice las cifras aportadas por la <acronym title="Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito">ONUDD</acronym>. En 2007, se espera una cosecha récord de opio en Afganistán&#8221;, dice Jelsma.</p>
<p>En la mayoría de países europeos, según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (<acronym title="Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías">OEDT</acronym>), la tendencia predominante en estos 5 años ha sido un descenso de los precios en la calle del cannabis, la heroína, las anfetaminas, el éxtasis y la cocaína. La Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de <acronym title="Estados Unidos de Norteamérica">EEUU</acronym> (ONDCP) reveló discretamente que el precio de la cocaína en las calles estadounidenses también caía mientras la pureza aumentaba.<br />
Aunque el Informe de la <acronym title="Organización de Naciones Unidas">ONU</acronym> reconoce problemas metodológicos para realizar una evaluación concluyente sobre la situación mundial de las drogas, opta por transmitir un mensaje de éxito sin fundamentos.<br />
&#8220;La discrepancia entre la evaluación de la <acronym title="Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito">ONUDD</acronym> y otros informes demuestra que no se puede esperar que la Oficina efectúe un proceso de evaluación de la situación mundial de las drogas transparente, objetivo y equilibrado, a no ser que se combine con el examen de expertos independientes&#8221;, opina Blickman.</p>
<p>Aún así, el Informe da muestras positivas con algunos cambios de discurso. Por segundo año, la <acronym title="Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito">ONUDD</acronym> habla de &#8216;contención&#8217; del problema de las drogas y no de &#8216;un mundo libre de drogas&#8217;. Además, ahora parece admitir que el principal problema son los &#8216;usuarios de drogas problemáticos&#8217;, que es un pequeño porcentaje de los usuarios de drogas con fines recreativos.<br />
&#8220;Contención refleja mejor la realidad, y el reconocimiento de los distintos usos es un paso importante para alejarse de la ideología de la tolerancia cero&#8221;, explica Jelsma. &#8220;Es más probable que la estabilización se deba al equilibrio entre oferta y demanda creado por el mercado que a las medidas de fiscalización. Aún así, el objetivo de la contención debería ofrecer mayor margen a medidas que reduzcan los daños de las drogas en lugar de seguir centrándose en la utopía de eliminar su uso por completo.&#8221;</p>
<p>Lamentablemente, opina Jelsma, &#8220;en el Informe brillan por su ausencia avances en materia de políticas de reducción del daño. Por tanto, se ignoran muchas experiencias positivas de la última década en muchos países, como la reducción de muertes por sobredosis y de los contagios de VIH, logradas con iniciativas para la reducción del daño&#8221;</p>
<p>Comunicado de prensa, 26 June 2007</p>
<p><a title="Visitar origen del articulo (37 hits)" href="http://www.wond.info/go.php?http://www.tni.org/detail_page.phtml?act_id=17044"><acronym title="Trans National Institute">TNI</acronym></a></p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.wond.info/archivo/264/informe-mundial-sobre-las-drogas-de-la-onu-sufre-de-espejismos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Campos de marihuana afgana</title>
		<link>http://www.wond.info/archivo/105/campos-de-marihuana-afgana/</link>
		<comments>http://www.wond.info/archivo/105/campos-de-marihuana-afgana/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 24 Oct 2007 20:16:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rob</dc:creator>
				<category><![CDATA[Videoteca]]></category>
		<category><![CDATA[afganistán]]></category>
		<category><![CDATA[gcd]]></category>
		<category><![CDATA[heroína]]></category>
		<category><![CDATA[marihuana]]></category>
		<category><![CDATA[opio]]></category>
		<category><![CDATA[vídeos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.wond.info/?p=105</guid>
		<description><![CDATA[¿Qué ocurrirá con esas hermosas plantas de cánnabis?

La pregunta tiene fácil respuesta ya que hay mucho escrito sobre la utilización de las drogas para costear guerras creadas por intereses oscuros y que deben de ser mantenidas a toda costa además de permitir al gobierno de turno un margen más que considerable de tiempo (entiéndase Iraq).
Afganistán [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>¿Qué ocurrirá con esas hermosas plantas de cánnabis?</p>
<p style="text-align: center;"><object width="450" height="370" data="http://www.liveleak.com/player.swf" type="application/x-shockwave-flash"><param name="name" value="index" /><param name="flashvars" value="autostart=false&amp;token=5db_1179037389" /><param name="src" value="http://www.liveleak.com/player.swf" /></object></p>
<p>La pregunta tiene fácil respuesta ya que hay mucho escrito sobre la utilización de las drogas para costear guerras creadas por intereses oscuros y que deben de ser mantenidas a toda costa además de permitir al gobierno de turno un margen más que considerable de tiempo (entiéndase Iraq).<br />
Afganistán es uno de esos casos. Principalmente son campos de opio los destinados a sufragar estas guerras pero no olvidemos que la marihuana afgana es una de las más preciadas.</p>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.wond.info/archivo/105/campos-de-marihuana-afgana/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
